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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Peñaranda ya trabaja con el grupo y su vuelta se acerca

La previsión es que juegue dentro de ocho días en Valladolid tras casi dos meses fuera

Adalberto Peñaranda –segundo por la derecha– entrena con el grupo un mes y medio después, ayer en Barranco Seco. | | LP/DLP

La estampa de cualquier entrenamiento de la UD Las Palmas con Adalberto Peñaranda presente era ya una cosa habitual hasta ayer, cuando el venezolano, después de un mes y medio fuera por lesión, se sumó al trabajo con el grupo en la sesión posterior al triunfo frente al Sporting de Gijón (1-0). La previsión, revelada por el técnico Pepe Mel el sábado pasado, es que no juegue el próximo domingo (17.15 horas) en Lezama frente a la SD Amorebieta, sino que lo haga el miércoles de la semana que viene (19.00) en la segunda eliminatoria de la Copa del Rey, contra el Real Valladolid en Pucela.

No hay prisa, porque si el atacante ya se ha perdido ocho jornadas de Liga, es preferible sumar una más a correr riesgos. Si no hay contratiempos, habrá jugado casi dos meses después de que se produjera una rotura de fibras importante en el isquiotibial izquierdo en Lugo, justo después de haber jugado tres partidos con Venezuela en algo más de una semana.

Ayer, por fin, entrenó junto al resto de sus compañeros en Barranco Seco. No lo hizo con todos, porque los que fueron titulares en el choque ante el Sporting tuvieron una sesión regenerativa en el gimnasio, como es habitual, pero sí con el resto. La primera toma de contacto del jugador con el balón sin estar en solitario fue positiva.

Lo ha pasado mal, porque llevaba semanas de entrenamientos en solitario centrados sobre todo en carreras aburridísimas que, además, le confirmaban que aún no estaba listo para regresar, sobre todo al principio. Transcurrido el tiempo, Peña por fin acabó con su calvario y ahora espera poder volver a competir en el José Zorrilla.

No lo hace desde el pasado 20 de octubre, cuando entró al terreno de juego del Anxo Carro en el minuto 24 para sustituir a Pejiño, que había pedido el relevo por miedo a romperse –ya lo había hecho semanas antes frente a la Ponferradina–, y termino en la banda después de salir por sí mismo y dejar al equipo con 10 porque ya no le quedaba ningún cambio.

Se había roto, y además, era consciente de que la rotura era grande. Tanto, que el médico y los fisioterapeutas de la UD lo detectaron al momento. Pepe Mel, abatido después del 2-0 y la plaga de lesiones –Jonathan Viera había sufrido otra rotura en ese mismo partido y había agravado la fractura que tenía en un dedo del pie–, lo comunicó con pesar.

Porque es un jugador que, pese a que no era titular indiscutible, era importante para el equipo por su polivalencia en el ataque y, sobre todo, por su velocidad. Había participado en ocho partidos y logrado dos goles, los que lleva en la temporada, ambos después de salir desde el banquillo –ante la Ponferradina y el Cartagena–. Pero con su lesión Mel perdió una bala que ahora esta a punto de recuperar.

Pejiño, Nuke y Rafa Mujica

La salida de Peñaranda de la enfermería deja como únicos inquilinos a Francisco Jesús Crespo Pejiño, Nuke Mfulu y Rafa Mujica. El barbateño no juega desde pocos días después que el venezolano. En su caso, estuvo presente frente al Alcorcón, fue sustituido en la segunda parte y desapareció. Lo extraño es que no sufre lesión alguna, sino un desgaste en el tendón del aductor que no debiera impedirle jugar, sin embargo, su umbral del dolor es de los considerados bajos en el mundo del fútbol y no se ve para competir.

El mediocentro, por su parte, suma casi un mes y medio lesionado tras su rotura del bíceps femoral derecho en la cita de Anoeta ante la Real Sociedad B. La previsión es que estuviera dos meses ausente y va camino de ello. Tanto a él como a Pejiño el técnico les espera para el derbi del 2 de enero.

Rafa Mujica, en cambio, volverá más tarde, porque sufrió la misma lesión que Nuke pero el jueves pasado, en el choque de Copa ante el Vélez. Como la rotura no es tan grande, quizá vuelva en seis semanas. De momento, Peñaranda es el que ya casi está listo.

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