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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Copa África 2022
Saúl Coco Central de la UD Las Palmas y de la selección de Guinea Ecuatorial

Saúl Coco: «Gracias al fútbol he podido descubrir mis orígenes»

Saúl Coco, durante uno de los entrenamientos con la selección de Guinea Ecuatorial en la Copa África.

Hasta que empezó su carrera como internacional, Saúl Coco (Lanzarote, 1999) no había pisado el país donde nació su padre antes de embarcar rumbo a Canarias. El círculo para el central de la UD Las Palmas se cierra ahora en Camerún donde arranca la Copa África mañana con Guinea Ecuatorial. Su primer rival: Costa de Marfil.

¿Cómo está antes del debut con en la Copa África?

Bien tranquilo, con esta incertidumbre con el tema del coronavirus que aquí, como en Europa, también está presente. En el equipo también hemos tenido algún positivo, pero están aislados y sin problemas, esperando a ver si llegan. Por lo demás, bien, sin muchas preocupaciones y con ganas de empezar ya.

¿Cómo está Camerún? ¿Hay ambiente de fútbol? ¿Se nota esa fiesta?

Sí, sí, es una locura [Se ríe] Cuando llegamos al aeropuerto, que fue de madrugada, tuvimos un recibimiento. Había aficionados por el aeropuerto, por la calle y al llegar al hotel nos recibieron con bailes típicos y demás. Se nota que están volcados con el torneo, que quieren que nos sintamos bien y con ganas de dejar buena impresión.

¿Ese ambiente de fiesta es un poco el significado que tiene el fútbol en África?

Sí, es un poco eso. En Europa también pasa, pero aquí tiene una dimensión mayor. En África el fútbol se vive de una manera diferente, tiene un efecto de evasión mayor para los aficionados, para la gente, que escapa un poco de sus problemas diarios con el fútbol. Además de que son muy seguidores de sus selecciones, sobre todo en torneos como este.

¿Cómo fue esa primera vez que pisó Guinea Ecuatorial? ¿Fue ya para jugar al fútbol con la selección o había visitado el país antes?

Era un viaje que tenía pendiente y que siempre había planeado con mi padre [Basilio, que dejó el país siendo un bebé]. Conocía mi ascendencia, le había preguntado mucho y él me había contado, pero no se había dado la oportunidad de venir. La primera vez que me llamaron fue cuando estaba en Barcelona, en mi etapa en el Espanyol. Me llamó Juvenal Edjogo cuando era director y coordinador de la Federación. Se puso en contacto conmigo, me explicó el proyecto y acepté. Y ahí pude pisar por primera vez Guinea Ecuatorial y lo pude hacer con mi padre. Fue una ironía del destino porque después de todo lo que hablamos estábamos ahí. Gracias al fútbol he podido descubrir mis orígenes.

¿Le enlaza ponerse la camiseta de la selección ecuatoguineana con sus raíces?

Evidentemente. No había tenido la suerte de venir antes. Me hablaban del país, de las costumbres, de las tradiciones... Ahora tuve la oportunidad de hacerlo. Para mí es algo muy bonito representar con el fútbol al país de mis orígenes, de mi padre, de mis abuelos, de mis ascendentes...

Supongo que es un sentimiento muy generalizado en la selección, donde muchos compañeros no han nacido ahí.

Sí, tenemos muchos este perfil, pero al final tienes padre o madre de guinea, familiares, abuelos... Entonces tienes ese sentimiento de ser de aquí. Y eso se nota en el campo porque cada vez que salimos lo damos todo.

¿Qué significa su padre Basilio Coco para usted? ¿Qué culpa tiene para que esté ahí?

Toda [Se ríe]. La figura de mi padre es muy importante. Él me inició en el fútbol, fue hasta mi entrenador. Lleva un montón de años en el Orientación Marítima porque le encanta el fútbol. Me lo ha enseñado todo, tanto dentro como fuera del fútbol a nivel de valores. Lo que soy es en parte por y gracias a él.

Heredó de él lo de ser central...

[Se ríe] Sí, pero tenía alma de delantero, iba de Sergio Ramos. Para mí es un orgullo de padre.

¿Siente que se ha despreciado la Copa África? Lo digo por lo que se la ha escuchado a entrenadores de otras ligas donde el impacto de este torneo en sus plantillas es mayor que en España.

Entiendo que los clubes se molesten porque esto cae en enero, en una parte importante de la temporada. Es lógico: cada uno tira para lo suyo. Pero sí que se ha hablado en algunas situaciones con cierto desprecio, como si esto fuera algo menor. Pero bueno, nosotros estamos aquí que es lo que queremos, que es todo para los países que jugamos aquí.

En 2015 Guinea Ecuatorial llegó a semifinales y en 2017 a cuartos de final. Son las dos únicas participaciones del país. El listón lo tienen alto.

Sí, es así. Pero venimos sin miedo ni presiones. Nos llega las ganas que tiene la gente de que hagamos un buen papel. Así que por qué no igualarlo o por qué no superarlo. Sabemos que es complicado, pero esto va como siempre: partido a partido y con toda la ilusión del mundo por competir y que llegue lo que tenga que llegar.

El grupo se las trae. Argelia, el vigente campeón, Costa de Marfil, contra quien debutan mañana, y Sierra Leona, quizá el rival más débil.

Sí, pero venimos con ganas de dar una sorpresa. Sabemos que será difícil, pero casi que prefiero enfrentarme ante rivales fuertes. Por mi forma de entender esto, creo que nos valdrá para saber en qué punto estamos y compararnos. Son selecciones de nivel top, no solo en África sino a nivel mundial. Nos valdrá como experiencia. Sabemos que son superiores en casi todos los niveles, pero les queremos enseñar que si nos quieren ganar tendrán que sudar.

¿Cómo ha sido este curso para usted donde se ha asentado en el primer equipo, pero sin demasiadas oportunidades? ¿Ha pensado en salir?

A nivel individual, donde es verdad que igual no he tenido muchos minutos, estoy contento con mi trabajo. Estoy intentando dar lo mejor de mí, aprovechar mis oportunidades y también buscándolas. Estoy seguro de que con el trabajo y el esfuerzo, como a lo largo de toda mi corta carrera, estarán las recompensas. Cuando el míster me necesite ahí estaré para demostrar que tengo nivel.

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