Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La deuda de Peñaranda

El atacante, dos goles y siete amarillas, no acaba de explotar como prometió en verano

Adalberto Peñaranda supera a un rival del Huesca en el Gran Canaria. | | ANDRÉS CRUZ

Con 635 minutos en Liga, la citación de Venezuela y una lesión muscular le dejaron diez jornadas ‘KO’. Lució su arte ante el líder y alza la mano para dinamitar la sequía realizadora. 

Redención a fuego lento. Esperando al nuevo Adalberto Peñaranda. Los 180 días de un activo de campanillas que tiene una deuda con la UD. El atacante internacional con Venezuela tiene 19 jornadas para demostrar que el ojo clínico de Luis Helguera sigue intacto. Su fichaje se anunció el 12 de julio, en calidad de cedido por el Watford, mientras Araujo era traspasado al AEK de Atenas. Señalado por varios episodios nocturnos, se le presentó en la Isla, bajo el ecosistema de Viera. Era la ocasión idónea para recuperar el instinto que lució en Granada o Málaga. Con siete amarillas, es el jugador más amonestado. El lado oscuro.

Tras sufrir una lesión muscular -ocho duelos de baja- y superar el Covid, el extremo de Mérida también se perdió dos partidos por su citación con Venezuela para disputar dos partidos clasificatorios para el Mundial de Qatar. Uno de ellos fue ante la poderosa Brasil de Vinicius, Gabriel Jesus, Fabinho y Marquinhos.Fatalidades del destino, Peñaranda se ha perdido los dos derbis. El primero, el del 16 de octubre, acababa de aterrizar en Gran Canaria y fue descartado. Y en el segundo, dio positivo por Covid-19 unos días antes de viajar a Santa Cruz de Tenerife.

Ha firmado dos goles -los dos en el Gran Canaria ante la Ponferradina y Cartagena- en doce partidos, de los cuales ha jugado de inicio en cinco de ellos. 635 minutos de cuota de protagonismo, por detrás de Pejiño (693’) -que se perdió diez jornadas por lesión-, Óscar Clemente (686’) o el diamante Alberto Moleiro (948’). En su presentación, el exjugador del Udinese, KAS Eupen de Bélgica y CSKA Sofía reconocía los pecados. «En el pasado cometí muchos errores; fue culpa mía. Había perdido las ganas y la ilusión con las que vengo ahora. Quiero vivir el presente, sentirme importante. No les voy a defraudar. Soy Peñaranda nuevo».

Tras superar el percance muscular y el Covid, dejó minutos de vértigo ante el Almería

decoration

Debutó ante el Real Valladolid en banda izquierda, con Pejiño por la derecha y Sadiku de nueve. Veintidós jornadas después, no hay ni rastro de esa propuesta. En la última fecha liguera ante el Almería, Viera jugó de referencia en ataque, escoltado en las bandas por Jesé Rodríguez y Óscar Pinchi. Por detrás, en la medular, Fabio, Nuke Mfulu y Kirian Rodríguez -algo más adelantado-.

El venezolano perdió la titularidad en El Plantío -sexta jornada- y la recuperó ante la ‘Ponfe’ con su estreno realizador. Mantuvo su olfato de pólvora ante el Cartagena -jugó 32 minutos-. A su marcha con la selección Vinotinto -se perdió los duelos de Almería y el Tete-, llegó un instante crítico. Con una sobrecarga muscular, como advirtió José Mel Pérez, el paso por el Anxo Carro fue besar el infierno.

Aterrizó en la Isla justo con la venta de Araujo: «Soy un hombre nuevo; no les voy a defraudar»

decoration

El venezolano entró en el 26’ por el lesionado Pejiño y sufrió una rotura muscular cerca del 90’. Dejó a la UD con diez, en una noche macabra, en la que también se lastimó Jonathan Viera. Le salió carísimo el paso por la muralla de Lugo. Regresó en Lezama -53 días después del desgarro fibrilar- y tuvo una clarísima. Pudo ser el héroe ante el Amorebieta. Peñaranda es desborde, velocidad y genialidad. Ante el Eibar entró en el descanso y elevó el tono en el desenfreno. Triunfo armero, llanto amarillo. En el último episodio liguero, dejó dos taconazo y un caño solo para los elegidos. Por eso se paga una entrada. Superadas las dudas, vuelve el Adalberto total.

Con la UD negada de cara a gol -seis dianas en las últimas siete jornadas-, dejar a este revolucionario en el banquillo es una locura. Mel solo piensa en tomar el Fernando Torres (sábado, 22 de enero,17.15 horas) para aferrarse a la sexta plaza, propiedad del Girona. El conocimiento del novelista es capital en el engranaje del bólido. Y Peñaranda tiene una deuda con la UD.

Compartir el artículo

stats