Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El último favor de Roque

La UD confía en que el Valladolid no pierda en casa frente a la ‘Ponfe’ | En tal caso, si Las Palmas gana, dependerá de sí mismo

El grancanario Roque Mesa, en acción durante el partido del Valladolid en Eibar, el domingo pasado. | | LALIGA

La UD Las Palmas necesita ganar sus tres partidos y que la Ponferradina pinche en al menos uno para acceder al playoff. Es la cábala más factible, porque el Girona necesita fallar dos veces. En ese panorama, Roque Mesa, exjugador amarillo y líder del Valladolid, próximo rival de los bercianos, emerge como talismán.

La UD no sólo juega este fin de semana en Alcorcón, sino que también lo hará en Gijón, el Oviedo y, sobre todo, en Valladolid. Porque es ahí donde juegan sus tres rivales en la lucha por el playoff, al que el cuadro amarillo sólo accederá si gana los tres partidos que le quedan y la Ponferradina pincha al menos en uno de sus partidos. Es decir, que con que el conjunto berciano no gane el sábado en el José Zorrilla y Las Palmas sí lo haga al día siguiente en Santo Domingo, los de Xavi García Pimienta dependerían de sí mismos para jugar la promoción de ascenso.

Es la premisa más fácil, porque la semana siguiente la UD recibe al Oviedo, que tiene tres puntos más, en el Gran Canaria y si gana le pasaría por golaverage, a falta de la última jornada en Gijón. Ahí, precisamente, el Girona, que suma las mismas unidades que los carbayones, juega el lunes, pero para que los isleños puedan sobrepasar a los catalanes necesitan dos fallos de estos, algo imprevisto porque Mirandés y Burgos, sus últimos rivales, no se juegan nada.

El vestuario tiene marcado el sábado como el día del pinchazo del conjunto de Jon Pérez ‘Bolo’

decoration

Así las cosas, el foco está puesto en Valladolid mañana a las 17.15 horas, y en ese contexto la figura de Roque Mesa, grancanario y exjugador de la UD, emerge como ayudante en la causa amarilla. El teldense es el líder absoluto del cuadro de Pacheta y no sólo eso, sino que además es aplaudido más que nadie en Pucela. De alguna manera, es la nueva referencia del equipo blanquivioleta.

Segundo curso

Cumplirá 33 años el mes que viene, justo cuando habrá terminado su segunda temporada en el Valladolid, y en ese tiempo se ha erigido como la pieza sobre la que gira todo el juego. Más en Segunda que en Primera, pero su liderazgo es indiscutible. Aunque el conjunto castellanoleonés no necesita ayudar a nadie, porque se juega el ascenso directo y necesita remontar dos puntos al Eibar o cuatro al Almería cuando sólo quedan tres jornadas por delante, pero un empate o un triunfo suyo puede significar, alrededor de las 19.15 horas de mañana, que la UD sólo tenga que pensar en sí misma para acceder al playoff.

En el vestuario amarillo son conscientes. Sólo Eric Curbelo se atrevió a afirmar con rotundidad la semana pasada que estaba convencido de que los dos rivales de entonces, el Oviedo y la Ponferradina, iban a pinchar. El primer paso lo dio el cuadro asturiano la semana pasada en La Rosaleda, donde empató (0-0). El siguiente, aunque nadie lo haya dicho esta semana, todos esperan que lo de el equipo berciano en Zorrilla.

El mediocentro de Telde es la referencia del juego del cuadro de Pacheta y de la grada del José Zorrilla

decoration

Entra dentro de la lógica que la Ponfe no logre la victoria en el campo de un equipo que se juega el ascenso directo. Es, de alguna manera, factible, y así lo creen en la UD, aunque nadie, salvo Curbelo, lo exteriorice. Es el último favor de Roque, porque después volverá a ser enemigo: si Las Palmas logra finalmente quedar sexto, lo normal es que se cruce con el Valladolid en las semifinales.

Compartir el artículo

stats