Un guiño a la historia. La madre de todos los reconocimientos a los héroes del Bernabéu. Cincuenta años de un equipo irrepetible y que se ponen a las órdenes de Pimienta si fuese preciso. El as en la manga del técnico catalán para tumbar al Oviedo en la 40ª jornada este sábado (21.00 horas, Movistar LaLiga). El equipo Juvenil de la UD Las Palmas, que se proclamó campeón de la Copa de España -la Copa del Generalísimo- el 8 de julio de 1972, será homenajeado en la previa del encuentro ante el Real Oviedo en Siete Palmas. Este sábado, con la disputa de la penúltima jornada, se espera un lleno en el estadio 'pío pío' y recibirán la ovación de la 'marea amarilla'. Su ejemplo vale de vitamina anímica para el cuadro de Jonathan Viera. Están dispuestos a arrimar el hombro para domar a los Borja Bastón o Samuel Obeng. "Pero el pase al pie", bromean.

Dirigidos por Manolo Torres, esta constelación de talento se convirtió en un fenómeno de masas. Los juveniles alcanzaron el partido decisivo de forma impoluta y doblegaron con remontada incluida al Real Madrid (1-2) en la única victoria en el templo blanco en partido oficial.

Escenario imponente y que dio paso a una hazaña que alcanza los 50 años sin perder un gramo de actualidad. Los jugadores amarillos recibieron el trofeo de las manos de Franco. Una imagen que sobrevolará el partido del sábado. Pimienta podrá contar con estos legionarios del toque y la furia.

Como relata Víctor Rastrilla en su artículo 'Un triunfo para la historia' de 2013 en LA PROVINCIA, saltaron el césped "acojonados". 'La final se disputó en el mayor campo en el que habían estado, el Santiago Bernabéu como preámbulo de la final Atlético Madrid-Valencia y se medían a un Real Madrid dirigido por Antonio Ruiz, futuro entrenador de la UD Las Palmas, que iba a disputar su octava final, de las que había ganado cuatro.

Cristóbal, Camacho, Mayor, Leocadio, Segundo, Cruz Pérez, José Ramón, Carlos Juan, Oramas, Félix, Artiles, Miguel Ángel, Rivero, Eladio y Leonardo fueron los que se equiparon para afrontar el decisivo partido, aunque sólo once jugaron todo el partido. Los juveniles de la UD salieron "acojonados" como recuerdan sus integrantes y en la primera parte perdían 1-0 con gol de Ballester tras un error. Manolo Torres en el descanso les hizo cambiar de mentalidad y de suerte con su ajuste táctico, en base a mejorar los marcajes para hacer valer su fútbol técnico y de fuerza. Los amarillos dieron un vuelco y en cinco minutos se pusieron por delante.

Una falta sacada en corto por Eladio sobre Oramas (65´) sirvió para que éste, de potente disparo con la derecha, marcase a media altura junto al poste para poner el 1-1. Y después, (69´), la mejor jugada, con un pase de Artiles sobre Miguel Ángel, que se va por la izquierda y centra para que Leonardo se anticipe al portero y desvíe de cabeza para lograr un gran gol'.

Las emperadoras de Las Remudas

Por su parte, el Rocasa Gran Canaria, reciente proclamado campeón de la EHF European Cup, también será homenajeado el 21-M. Saldrán al recinto de Siete Palmas al descanso del pulso ante el Oviedo para recibir el reconocimiento del partenón de Siete Palmas. Cuentan con tres entorchados continentales y se han convertido en el mejor ejemplo vital y de superación para el deporte isleño.