Los motivos del rey de las nieves. Cita con la superación en Perú. Por un ascenso de la UD Las Palmas, por el amor a un padre, por meterle un gol a la madre naturaleza y por la dignidad de los enfermos de Crohn. El alpinista grancanario Carlos Arocha Hernández, aquejado de la patología intestinal desde 2009, tiene una misión. El 24 de abril viajó al Nevado Alpamayo de Perú para escalar la cumbre más bella del planeta. Reto Champions. La mejor manera de visualizar la superación. Una locura a quince grados bajo cero y cuenta con un coste de 7.500 euros.   

Arocha, en el Nevado Mateo (5.150 metros de altura) en la Cordillera Blanca. LA PROVINCIA / DLP

A 5.947 metros de altura, está su gran prueba de fuego. El escalador Arocha dejó Gran Canaria el 24 de abril y ultima los detalles de la subida al Alpamayo tras superar un revés por las inclemencias meteorológicas. En este mes, colecciona cinco fotogramas de superación que valen de aperitivo. 

Es el hombre de las nieves. La Cordillera Blanca del Perú es su campo de acción. Ascendió cinco cimas en esta aventura carente de límites, dos en solitario, y lucha por completar la hazaña. Confía que su empeño sirva de ejemplo para el vestuario de Xavi García Pimienta. «Mi lucha, mi fe y mi insistencia debe iluminar la caseta de la UD», valora este deportista infatigable desde el campo base de Huaraz a 3.100 metros de altitud.

El Nevado Huarapasca (5.418 metros), Ishinca (5.550), Urus (5.450), Vallunaraju (5.686) y Mateo (5.150) llevan su firma. Cinco de cinco. Con el respaldo del Cabildo, el Instituto Insular de Deportes y Gran Canaria Isla Europea del Deporte, tiene pensado iniciar el 8 de junio la escalada del Alpamayo. Mientras la UD Las Palmas suda por su ascenso, Carlos Arocha está con su particular partido. Nieve, viento y la soledad del combatiente de lo imposible.  

«A principios de junio, escalar el Alpamayo es como si fuese un ochomil. Son montañas de enorme complejidad (...) El tiempo no nos ha dejado trabajar la montaña. Por ahora, van cinco de cinco. La vida se te va en un error, decidimos practicar este deporte desde el control y el cálculo». 

Ceremonia frustrada y el 'ahí te quedas Papi'

El alpinista grancanario clona el mensaje de Jonathan Viera y Jesé Rodríguez en la caseta. No hay margen para el desaliento. La lección del coach de Alpamayo. «Aquí no se rinde ni Dios. Llevo a la UD Las Palmas en mi corazón y ese equipo es mi bombona de oxígeno particular. Arriba d’ellos y a por el ascenso. Subiré al Alpamayo y Viera hará el gol que nos lleve a Primera (...) El otro día en el Vallunaraju, en su cima, el escudo de la UD con el nombre de mi padre fallecido [Francisco Arocha Santana], que era un fiel aficionado a Las Palmas, salió volando. Es la señal de que subimos. Mi mensaje de ánimo a Pimienta, a los capitanes, equipo directivo y a los aficionados. ¡Sí se puede!». 

El alpinista Arocha, aquejado de Crohn, muestra una lámina de la UD en el punto de impresión Gigantografix, en el Parque Ginebra de Huaraz.

El alpinista Arocha, aquejado de Crohn, muestra una lámina de la UD en el punto de impresión Gigantografix, en el Parque Ginebra de Huaraz. LA PROVINCIA / DLP

El alpinista amarillo esparció las cenizas de su padre en el Vallunaraju -5.686 metros de altitud y conocido como el Nevado de los sueños-. «Bueno, Papi ahí te quedas», traslada con cariño. En el cielo del ascenso. En uno de los parajes de mayor carga espiritual, solo falta el himno de Las Palmas.

Es su cuarta visita a Perú. La cordillera de Los Andes es su jardín particular. La plataforma de sus causas divinas. «Los glaciares están en constante retroceso; la nieve ahora es un peligro. Jamás vi llover tanto en Huaraz como ahora. Lo hace a diario...Debes lidiar ante esta cantidad de dificultades. Hicimos una aclimatación activa a unos 4.450 metros». 

El proyecto Cimas de Crohn. Un reto de vida parte con el reto de engañar a la muerte. Burlar la sombra macabra de Crohn. «Demostrar que es posible vivir plenamente con la enfermedad y lograr cualquier propósito. Así como motivar a los enfermos a esforzarse por todos sus retos». Hollar la cordillera blanca, marcar al Tenerife. 

Arocha va al baño veinte veces al día. En el monte se busca la vida. El problema intestinal no es una carga, le da alas. «La escalada es una actividad de riesgo que exige un estado físico y mental saludable. Su práctica para un enfermo de Crohn exige un esfuerzo extra». Antes de extirparle gran parte del intestino, conquistó el Pico Lenin (7.134 metros) de Tayikistán. Carece de límites. Puede hollar picos de Primera como la UD de ‘Pimi’ y el Lamborghini.

Mientras el club trata de recuperar su espacio en el olimpo de Benzema y Pedri, Arocha besa el cielo. Crohn, cinco letras y un destino. Travesía a Alpamayo contra el dolor. Las cenizas de Los Andes y un banderín volador. El sentimiento por la UD es universal, como el coraje del escalador.