Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Alberto Moleiro amplía con la UD Las Palmas por tres temporadas

El tinerfeño firma hasta 2026. La cláusula de rescisión es de 30 millones si el equipo amarillo está en Segunda y de 60 si está en Primera. El club no descarta una venta

Alberto Moleiro, en acción contra el Tenerife el 4 de junio. Juan Castro

Pasó lo esperado: Alberto Moleiro, al que le quedaba un año más de contrato con la UD Las Palmas, amplió con la entidad amarilla. Lo hizo por tres temporadas, por lo que su nuevo vínculo es hasta el 30 de junio de 2026. Además, tendrá una cláusula de rescisión de 30 millones de euros si el equipo amarillo está en Segunda División que será del doble, 60 kilos, si milita en Primera. El genial centrocampista tinerfeño, por el que muchos equipos se han interesado, firma por fin su primer contrato profesional.

De esta forma, el genial centrocampista tinerfeño, por el que muchos equipos se han interesado, firma por fin su primer contrato profesional, aunque cobraba como tal desde el pasado mercado de invierno, cuando el club no pudo hacerle una ficha del primer equipo –como tampoco a Sergi Cardona– porque prefirió inscribir a Rober y Hernani y no logró sacar a ninguno de los descartes. Pasó, en definitiva, lo que las partes sabían. Porque el acuerdo para que Moleiro, que cumplirá 19 años el próximo mes de septiembre, ampliara su contrato con la UD viene de lejos, si bien no estaba cerrado del todo.

Sin embargo, tanto la UD como el jugador sabían que pasaría lo que sucedió ayer: la atadura oficial más allá de 2023, cuando expiraba el pacto anterior. El nuevo acuerdo, además, incluye una cláusula de rescisión de 30 millones de euros si el equipo amarillo está en Segunda División que será del doble si milita en Primera. Atado Moleiro, la UD, pese a todo, no descarta venderle. La ampliación del vínculo puede ser sólo el primer paso de un futuro traspaso que incluso podría ser inminente, toda vez que el centrocampista ha tenido ofertas de varios equipos nacionales y extranjeros a lo largo del curso que pondrían dinero encima de la mesa para hacerse con uno de los futbolistas españoles con mayor proyección. Uno de los clubes con más nombre que ha tocado al jugador es el FC Barcelona, con el que el presidente Miguel Ángel Ramírez tuvo contacto justo después de que la UD cayera eliminada en las semifinales del playoff frente al CD Tenerife y antes de su comparecencia de final de curso.

Diversas fuentes, incluso, aseguran que el acuerdo entre las tres partes está cerrado. La operación sería muy parecido a la de Pedro González Pedri, es decir, una venta por una cantidad que aumenta en función de determinados objetivos y una cesión por una temporada en la UD, con la que jugaría el curso 2022-23 con el objetivo de disfrutar, a priori, de más minutos de juego y no frenar su progresión.

Cabe recordar que el de Tegueste, hoy titular no sólo en el Barça, sino también en la selección española de Luis Enrique, con la que incluso ha jugado ya unas semifinales de Eurocopa, pudo haberse marchado gratis, sin embargo, firmó un contrato con la UD para ser traspasado de inmediato a la entidad catalana, con la que el club amarillo tenía cerrado ya un acuerdo por cinco millones, que necesitaba con urgencia para poder salir a competir, y que luego se convirtieron en 20, seguramente, en menos tiempo del que nadie pudiera imaginar.

Moleiro, por su parte, podría haber quedado libre el verano que viene, pero su intención, al igual que la del de Tegueste, era que la institución que le dio la oportunidad de hacerse un nombre en el mundo del fútbol pudiera salir también beneficiada. De otro lado, en el supuesto de que la UD no recibiera ninguna oferta que le satisficiera, el club y el jugador tendrían garantizado un futuro juntos e incluso el centrocampista podría aumentar su valor en el caso de completar una buena campaña, aunque la previsión es poder cerrar un traspaso ahora. El lema: pájaro en mano.

Ascenso meteórico

Alberto Moleiro llegó al club para enrolarse en las filas del Juvenil A, pasó también por Las Palmas C y Las Palmas Atlético antes de llegar al primer equipo, en el que se asentó el curso pasado gracias a que Pepe Mel, que ya le había subido a entrenar varias veces cuando apenas tenía 17 años, le dio la confianza para ser protagonista con la plantilla profesional. No defraudó. Disputó un total de 2.112 minutos en 38 partidos, 35 de Liga, dos de promoción de ascenso y uno de Copa del Rey, y marcó tres goles, uno al Ibiza en el Gran Canaria, otro al Amorebieta en Lezama y otro, el mejor, al Oviedo en Siete Palmas. Además, dio una asistencia de gol a Kirian Rodríguez en el Carlos Tartiere. En una temporada para el recuerdo personal, el tinerfeño también fue citado en todas las concentraciones de la selección española sub 19 a lo largo del curso, cuestión que ha compaginado con su proyección como jugador. Los pasos se han cumplido, incluido el de su ampliación de contrato. Ahora puede que sea vendido.

Compartir el artículo

stats