Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La UD, pesadilla de Karanka

El ahora entrenador del Granada vivió una noche tenebrosa ante Las Palmas en 2001 con un 4-2 con la camiseta del Real Madrid

El Real Madrid de la jornada 6 de la campaña 2001-02 que jugó en el Insular; Karanka, el primero por la derecha, arriba. | | LP/DLP

El entrenador del Granada, Aito Karanka, regresa a Gran Canaria 21 años después de que viviera una auténtica pesadilla en el Estadio Insular cuando defendía los colores del Real Madrid. Salió cabizbajo de Pío XII después de que Rubén Castro firmara dos obras de arte para poner el definitivo 4-2.

Corría la jornada 6 de la temporada 2001-02 y el Real Madrid se presentaba en el Estadio Insular para medir el estado de una UD que acumulaba cuatro partidos sin ganar –tres derrotas y un empate–. El conjunto blanco alineó ante Las Palmas el siguiente equipo: Casillas; Míchel Salgado, Iván Campo, Geremi; Hierro, Makelele, Solari, Zidane, Munitis y Raúl; además de Karanka en el eje de centrales.

El ahora entrenador del Granada regresa a la Isla veintiún años después para medirse a una UD desde la línea de banquillo y con el recuerdo en la mente de una noche en la que Rubén Castro le hizo quedarse cabizbajo sobre el pasto del feudo de Pío XII.

En su trayectoria como segundo entrenador de José Mourinho con el Real Madrid, ni evidentamente –no imposible– como técnico del Middlesbrough en Inglaterra, tuvo ocasión Karanka de regresar a Gran Canaria. Ahora, dos décadas después lo hace sin vestir el calzón del conjunto blanco y con un proyecto entre manos de devolver al Granada a Primera División tras descender la anterior campaña.

Pero regresando a aquel 3 de octubre de 2001, en el que el Real Madrid aterrizó en Gando con la pompa de ser el campeón liguero la anterior temporada y con el fichaje de Zinedine Zidane como la segunda piedra del proyecto Galáctico de Florentino Pérez tras haber arrebatado a Figo del Barça un año atrás.

Con Vicente Del Bosque en el banquillo, el arranque liguero del conjunto blanco no fue acorde a lo esperado del defensor del título liguero.

Rubén Castro anotó los dos últimos goles para el triunfo amarillo y Aitor se mostraba cabizbajo en El Insular

decoration

Zidane tampoco es que empezara con buen pie su periplo en el Real Madrid y las críticas comenzaban a caerle encima por no demostrar el nivel con el que maravillaba en la Juventus antes de que la Casa Blanca desembolsara 12.000 millones de pesetas para hacerse con sus servicios.

Inmerso en un mar de dudas tras acumular dos derrotas, dos empates y una sola victoria, se plantaron los merengues en El Insular con cinco puntos y en la duodécima posición de la tabla.

Enfrente, Las Palmas tampoco es que estuviera en un mar de gloria, pues a pesar de que lideró momentáneamente la liga en la jornada 1 al vencer por 3-0 al Mallorca, después le vinieron tres derrotas y un empate que con la llegada del Real Madrid no hacían presagiar buen rumbo en el inicio liguero.

Sin embargo, el ambiente previo del partido ante los blancos fue plantando la semilla de lo que iba a ser una noche histórica para la Isla y una pesadilla para el Madrid y Karanka.

Comenzó la fiesta Pablo Lago con el 1-0 en el minuto 8 tras recoger un rechace a un tiro propio; Jorge Larena, en el 34’ volvió a adelantar a la UD desde el punto de penalti tras el 1-1 de Munitis dos minutos antes y Zidane puso las tablas antes del descanso con una falta magistral.

Pero en la segunda parte Rubén Castro firmó sus dos primeros goles como profesional con dos auténticas obras de arte para batir al Real Madrid y dejar a Karanka cabizbajo en El Insular.

Compartir el artículo

stats