Uno de los enigmas de cada semana en la UD Las Palmas es cuándo estará disponible Vitolo para primero volver a una convocatoria y después debutar por tercera vez como amarillo. La presente no es una excepción, aunque cada vez está más cerca de regresar a una lista. De hecho, podía haber estado el fin de semana pasado en Anduva, pero la determinación final del cuerpo técnico y del coach fue de esperar al menos una jornada más. El caso es que el extremo ha vuelto a tener buenas sensaciones en los entrenamientos del martes y de ayer y está listo para ser la gran novedad en la citación.

Cabe recordar que en la previa del choque ante el Mirandés también había completado las sesiones con normalidad. Atrás habían quedado sus continuos abandonos de los entrenos y podía haber viajado para entrar en la dinámica de viajes e incluso disputar algunos minutos si las circunstancias del partido lo permitían, pero finalmente García Pimienta, a instancias sobre todo de Richi Serrés, prefirió aguardar.

El extremo estuvo en disposición de viajar a Miranda, pero el técnico y el ‘coach’ decidieron esperar

Tampoco supuso un problema, puesto que esperar una semana más significaría que Vitolo, si no sufría ningún percance, podría volver a vestirse de corto en un partido en casa, ante su público, en un entorno a priori más favorable que el de Anduva, arropado por los suyos. Su presencia definitiva en la convocatoria de cara a la cita del sábado (17.30 horas) frente a la UD Ibiza dependerá en última instancia de los entrenamientos de hoy y de mañana y de lo que decidan el jugador y el cuerpo técnico –el coach está muy vinculado al entrenador–.

Aparición y desaparición

En cualquier caso, el regreso de Víctor Machín a una lista está cada vez más cerca. Llegar al punto de encontrase en condiciones de al menos poder ser considerado por el técnico para participar con algunos minutos no ha sido una cuestión sencilla para él. Estuvo en el banquillo en la jornada inaugural, sin embargo, después desapareció, y han transcurridos casi dos meses desde entonces.

Vitolo aseguraba sentir molestias en la rodilla que le impedían entrenar con normalidad. El problema lo reveló García Pimienta en una de sus comparecencias, aunque aclaró que no era una lesión propiamente dicha. Simplemente, el jugador no terminaba de encontrarse. Esos dolores se trasladaron luego y distintas zonas musculares. De alguna manera, el isleño sufría distintos percances que lastraban su puesta a punto.

Hace tres semanas por fin comenzó a terminar las sesiones, aunque una última recaída en un partidillo le frenó antes del choque de Santander. Desde entonces ha llevado una rutina más o menos habitual y por eso su regreso, si no recae de ninguna de sus molestias, su presencia ante el Ibiza es factible, al menos para entrar en la convocatoria.

Una vez suceda y se asiente en el equipo, el siguiente reto de Vitolo será ganarse un lugar en una posición en la que la UD tiene mucha competencia. Por ahora el titular en el extremo derecho es Álvaro Jiménez, mientras que en el izquierdo el más habitual ha sido Óscar Clemente, pero futbolistas como Benito, Pejiño y Marvin están a la espera. Los dos últimos, por ejemplo, apenas han tenido participación y el técnico, incluso ha colocado por el lado derecho a Lemos en dos encuentros.

El hecho de jugar en casa, arropado por el público y su gente, facilita la esperada vuelta del canterano

En cualquier caso, hay momentos para todos, o los habrá. En cuanto tenga a todos sus efectivos disponibles, García Pimienta habrá de gestionar el reparto de minutos para que no se le caiga el vestuario. Por ahora, con el equipo en la segunda plaza, todo marcha como la seda, pero habrá de manejar cualquier situación de egos si es que se producen. Por ahora no lo tiene; lo que tiene es a Vitolo más cerca de volver.