Un recibimiento de Primera
El aliento de los irreductibles de la UD Las Palmas
En una cita de máxima importancia y con la bajada de la guagua por Fondos de Segura, los aficionados volvieron a mostrar su compromiso con el escudo mientras que los jugadores volvieron a fallar

Paso de la guaguas por Fondos de Segura antes del UD Las Palmas - Valencia / Andrés Cruz
Hay cuestiones en la vida que no se negocian, o sino que se lo pregunten a los aficionados de la UD Las Palmas, que alientan a los suyos cada partido, ya sea en casa o fuera. Ayer, la previa de las finales estaba en la calle Fondos de Segura con la bajada de la guagua. Un ambiente de campeones y una hinchada volcada con un escudo.
El aliento de los irreductibles no falló ayer en la calle Fondos de Segura. La compañía de los que nunca fallan pase lo que pase. Para ellos, da igual si llueve, si la UD Las Palmasestá en Primera o si, por el contrario, se pasea por los campos de Segunda División. Son los primeros en dejar sus gargantas y dar el primer impulso a un equipo que esta temporada parece estar perdido.
Desubicado y con unas ideas que llegan en la recta final de cada partido, justo cuando el tiempo está a punto de agotarse. Pidió la afición la bajada de la guagua por la calle Fondos de Segura para una previa digna de campeones, pero no fue suficiente. Ellos no fallaron, pero los que estaban sobre el verde, que eran los que no podían fallar, lo hicieron.

Carla Gil Alberiche
La bajada de la guagua estaba prevista a eso de las 15.30 horas, pero la afición empezó a llegar a Siete Palmas mucho antes. Algunos apuraron horas de sueño y la mañana del sábado para coger un buen sitio, uno que les permitiera ver con claridad la cara de los futbolistas, mientras que la gran mayoría se presentó en Fondos de Segura con el tiempo justo.
Bajo el estruendo de varios petardos y con las primeras bengalas calentando el ambiente futbolero, los cánticos se empezaron a escuchar. No se olvidaron del CD Tenerife, el eterno rival al que le recordaron la delicada situación que ocupan en la tabla de LaLiga Hipermotion: "Tenerife es de Segunda B", entonaban eufóricos. Pero sin perder el tiempo mirando hacia posiciones inferiores, la afición de la UD se centró en lo importante.

Momento en el que la guagua de la UD Las Palmas atraviesa la calle Fondos de Segura / Andrés Cruz
Alzaron la voz cuando tocó cantar a capela el himno de la UD Las Palmas, y también cuando faltaban pocos minutos para que la guagua atravesara la calle de los sueños con uno de los mensajes más esperanzadores: "Sí se puede, sí se puede..." Hizo acto de presencia el color azul y amarillo de las bengalas, las banderas volaron lo más alto posible y las bufandas se movían al son de los cánticos cuando el equipo empezó a asomar la cabeza. Un recibimiento de Primera y una afición entregada a su escudo con el deseo de seguir un año más en la máxima categoría, algo que a cuatro partidos parece complicado salvo un milagro por parte de los jugadores, que serán los responsables de dejarse la piel en los terrenos de juego.
Un momento fugaz
El momento guagua duró más bien poco. Lo que se alargó fue esa previa por parte de los aficionados amarillos. Desde los que llegaron a la hora del mediodía, hasta los que se presentaron en los alrededores del estadio cuando la hora de la cita estaba a punto de llegar, o los que prefirieron ver sólo los 90 minutos de fútbol y cruzaron las puertas del Estadio de Gran Canaria cuando el reloj estaba a punto de marcar las 17.30 horas. Todo valió en una tarde en la que el nombre propio fue el de los irreductibles, los fieles de un escudo que nunca dejarán a su equipo caminar solo.
En el interior del vehículo amarillo, los jugadores que ya están acostumbrados a esta entrega por parte de los suyos, pero también los que vivían este momento por primera vez, como fue el caso de Diego Martínez. Había dicho en la previa del duelo que le parecía "muy natural y muy bonito" el momento de unión entre afición y equipo horas antes del comienzo de un partido de máxima importancia, algo que se acostumbra a hacer cuando se trata de una final, como lo era ayer.
El técnico gallego, que no escondió su pensamiento en cuanto a este acontecimiento tan especial, se mostró impresionado al ver lo que significaba esta quedada. Él, como un hincha más pero dentro de la guagua, sonrió mientras acompañaba los cánticos de los fieles con golpes en los cristales, alentando una victoria que no llegó.

Los aficionados amarillos se dejna sus gargantas en la previa de la llegada de la guagua / Andrés Cruz
Ya dentro del feudo amarillo y con una entrada de 24.942 aficionados, la grada Naciente siguió mostrando su apoyo al equipo con un tifo y una pancarta en la que les animaba a "pisar a fondo". Un mensaje claro en el que animaban a los jugadores a dar un último impulso en esta recta final de temporada. El resto del estadio, con su particular tira y afloja, dio calor cuando vieron que el gol estaba cerca, animaron cuando el colegiado pitó el descanso con motivo del empate a uno en el marcador, y se volvieron a desinflar cuando el Valencia parecía haber sentenciado la cita.
El sprint de los minutos finales
Pero la UD Las Palmas volvió a hacer de las suyas en los minutos finales, algo que estos últimos partidos ha acostumbrado a hacer. Es como si el chip les cambiara, como si quisieran hacer sufrir a los suyos más de lo normal. No sería de extrañar que muchos hayan estado al borde del infarto esta temporada. Remaron a contrarreloj, ilusionaron a los suyos y estuvieron a punto de rascar un punto que finalmente no llegó.
Aunque habrá que barajar la opción de si realmente la bajada de la guagua por Fondos de Segura es un impulso o no para los futbolistas, lo cierto es que ayer esa carta no funcionó. Ahora, los amarillos afrontan una semana corta en la que el próximo encuentro está fijado para el viernes 9 de mayo, otra vez en casa, de nuevo junto a su afición. Ganar es la única opción, y con la certeza de que los hinchas van a estar pase lo que pase, falta por resolver la ecuación de si la guagua volverá a bajar por la calle de la esperanza o si ese comodín lo guardarán para la cita contra el Leganés. Lo que está claro es que los que nunca fallan son los de siempre. Y da igual si canta Maluma, si es Carnaval o si hay un puente de por medio. Hay cosas en la vida que no se negocian.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Guardia Civil avisa a los conductores canarios: multas de 500 euros y pérdida de 6 puntos por esta práctica tan común en las rotondas
- Tejeda gana el concurso de Ferrero Rocher y será el pueblo más brillante de esta Navidad
- Pelea en Mesa y López: rompe de un puñetazo la luna trasera de un coche y el conductor lo atropella y huye
- Las Palmas de Gran Canaria recomienda a la población permanecer en casa por las incidencias de la borrasca Emilia
- Lukovic y Cedeño se bajan del chárter de la UD Las Palmas: van a Ceuta por Málaga y barco desde la bahía de Algeciras
- Las Palmas de Gran Canaria multa a la terraza de El Atlante con 149.000 euros
- La marquesina fantasma que han construido unos vecinos de Las Palmas de Gran Canaria para que la guagua pase por su barrio
- Comunicado urgente de la Aemet sobre la borrasca Emilia que se acerca a Canarias