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48 días sin ganar con 46,6 millones de presupuesto

No hay nadie al volante de la UD Las Palmas y la afición toma nota: peregrinación hacia el desastre

Pejiño pasa de genio a la grada y Viera está para la recta final; los amarillos encadenan siete jornadas sin ganar y Luis García busca enemigos en el desierto. No sabe que le pagan para ganar; y el abonado desfila por el sendero de la desesperación

La afición del sector de Tribuna dejan su asiento, en la recta final del pulso ante el Castellón.

La afición del sector de Tribuna dejan su asiento, en la recta final del pulso ante el Castellón. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Paco Cabrera

Paco Cabrera

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El partenón de Siete Palmas ya no pita. Desfila. Igual que pasó con Diego Martínez ante la Real Sociedad en la pasada temporada en el ático de Pedri y Mbappé. No hay nadie al volante de la UD Las Palmas. Siete jornadas y 48 días sin ganar. Cinco empates y dos derrotas con un informe contable de 46,6 millones y un techo salarial de 13,3 'kilos' -el segundo de mayor capacidad de gasto de la Segunda División-. Ante el líder CD Castellón, ganar 1-0 y con uno más no fue suficiente en un Gran Canaria con menos de 20.000 fieles (17.692), para dejar volar dos puntos en la noche del hundimiento (1-1).

La frustración de Jonathan Viera, al término del pulso ante el Castellón.

La frustración de Jonathan Viera, al término del pulso ante el Castellón. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Con una secuencia de decisiones hilarantes, Brignani aprovechó el estado de locura de la UD para hacer el 1-1 en el minuto 94. Luego quedarían ocho minutos más pero ni eso. Y casi llega el segundo del cuadro blanquinegro. Se empeñó el cuadro grancanario en arruinar la noche mágica de Jesé Rodríguez. Del país de las maravillas con el realismo mágico del príncipe de Gucci al hundimiento ante la indiferencia del respetable.

Luis García, al término del pulso contra el Castellón.

Luis García, al término del pulso contra el Castellón. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Pejiño pasa de "genio" -así lo calificó de forma insistente Luis García en la previa de Anduva para luego firmar un partido irregular- a la grada. Fue descartado junto a Iván Gil. Jonathan Viera, dos partidos de baja por su reciente paternidad y una fiebre, al rol de revulsivo ante un Castellón de alta velocidad. Toda esta argumentación es ventajista, así como la de cuestionar los seis cambios de Luis García porque se fundamenta en el resultado definitivo del 1-1. Lo que no es ventajista es el lienzo de un estratega que lo intenta y no da con la fórmula para abrazar el triunfo.

Pejiño e Iván Gil, ayer, descartados, antes de la disputa del pulso ante el Castellón.

Pejiño e Iván Gil, ayer, descartados, antes de la disputa del pulso ante el Castellón. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Valentín, Iker (que entró por Jesé, que había pedido la sustitución tras pasar una mala noche por una gripe), Viera, Herzog, Kirian Rodríguez y Sandro, que regresó siete meses después en una situación de máxima tensión, no aportaron el punto preciso de calma y de fútbol control. Faltó esa pausa de la que tanto ha presumido Luis García Fernández en la primera vuelta. Jugar tanto y defender tanto en función del rival le costó carísimo. Así como arruinar el bonito gesto de Jesé de unidad y equipo. Todo por inventarse un enemigo extreno en sala de prensa y luego recular. Hay que ser valiente, en sala de prensa y en el césped. Los discursos se los lleva el viento, solo cuenta ganar. Se le paga para ganar y no para buscar enemigos como figuras quijotescas.

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