Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Canterano de la UD

El retorno de Dani Ojeda a Gran Canaria, gafado

El atacante grancanario del Huesca se lesiona en el choque del miércoles y es cazado en el banquillo usando el teléfono móvil

Dani Ojeda, con el móvil en el banquillo, el pasado miércoles. |

Dani Ojeda, con el móvil en el banquillo, el pasado miércoles. | / LALIGA TV

Manolo Ojeda

Manolo Ojeda

Las Palmas de Gran Canaria

A buen seguro, Dani Ojeda tenía señalado en rojo en el calendario una fecha: domingo 5 de abril de 2026, día en que a su actual equipo, el Huesca, le toca visitar el Estadio de Gran Canaria para medirse a la UD Las Palmas, club donde se formó como futbolista. Pero el experimentado extremo grancanario, de 31 años y con más de 200 partidos en Segunda, se ha visto privado de actuar ante su gente. Todo por culpa de una lesión de última hora en el hombro que, además, derivó en un hecho por el que el futbolista, que el pasado verano firmaba con el cuadro oscense por dos temporadas, tuvo que pedir disculpas a una afición molesta ya de por sí debido a la mala temporada del equipo aragonés, que pelea por la permanencia.

En el choque de la jornada intersemanal de Segunda en el que el Huesca empataba (1-1) el pasado miércoles en casa con un rival directo, la Cultural, Dani Ojeda tuvo que abandonar el terreno de juego por culpa de un problema en el hombro, lesión que le impide jugar en el Gran Canaria mañana.

Pero no acabó ahí el infortunio para el grancanario, que cuando estaba en el banquillo fue cazado por las cámaras de televisión escribiendo en su teléfono móvil, un hecho que le acarreó muchas críticas por parte de los hinchas del Huesca. El jugador isleño tuvo que salir a la palestra para ofrecer explicaciones y pedir perdón por el acto a través de sus redes sociales.

«Afición, quería dirigirme a ustedes, para pedirles disculpas de corazón por la imagen del partido en el banquillo. En ningún momento fue mi intención faltar al respeto ni al club, ni a mis compañeros, ni mucho menos a la afición. En el partido sufro una lesión en el hombro, y mi torpeza es querer tranquilizar a mi familia en la distancia, contestando un mensaje. Una mala decisión en ese momento, fruto de la frustración por la situación y la propia lesión», señalaba en su escrito.

«No es excusa, y soy consciente de mi error, por lo que asumiré todas las consecuencias que se puedan producir a raíz de ello por parte del club. Sé que la situación es muy complicada y lo último que quería después de lesionarme era generar algo así en este preciso momento. De corazón, les digo que mi compromiso con el club y con mis compañeros siempre ha sido el máximo, y lo seguirá siendo mientras vista esta camiseta. Lo siento de verdad», concluía el jugador grancanario.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents