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Depresión foránea

El 'síndrome del chárter' y la apatía devoran a la UD Las Palmas: cinco puntos de 21 lejos de la Isla

La formación de Luis García encaja en La Rosaleda (2-0) la tercera derrota consecutiva tras naufragar en el Belmonte (2-1) e Ipurua (3-1). Fue vapuleado en El Sardinero (4-1) al inicio de la segunda vuelta

El lamento de Mika Mármol y Enrique Clemente, ayer, en La Rosaleda.

El lamento de Mika Mármol y Enrique Clemente, ayer, en La Rosaleda. / LOF

Paco Cabrera

Paco Cabrera

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El mal del visitante benévolo y los líos de Luis García Fernández con los cambios en la UD. A siete duelos del final del curso, los amarillos son séptimos a dos puntos del playoff -el Castellón empató en Anduva (2-2)-. El viernes y desde las 20.00 horas en el Gran Canaria, la formación pío pío abre la 36ª jornada sin margen de error. El último patinazo en Málaga deja la sexta plaza a un punto.

Necesita cuatro o cinco triunfos en este tramo de siete finales para besar la promoción. Un final perfecto. Cabe corregir los dos principales males de la galaxia del Roque Nublo -29 jornadas en las posiciones de privilegio- para optar al octavo ascenso a Primera de la historia.

Lejos del recinto de Siete Palmas, en las siete contiendas de la segunda vuelta, cinco puntos de 21. Una victoria, dos empates y cuatro derrotas. Es el síndrome del chárter. Cero estrenos de canteranos en Liga, cambios que perjudican el latir del paciente amarillo en la segunda parte y el mal de la apatía. La UD arrancó la segunda parte del campeonato colíder con el Racing con 38 puntos y trece goles en contra.

Se alzó el telón en El Sardinero y lluvia de bofetones (4-1). Esa patología del segundo tiempo de mantequilla fue clonado el pasado sábado en La Rosaleda (2-0). La caída libre del ático de la tabla al séptimo viene justificada en el déficit de puntos lejos de la Isla. En la primera vuelta, la UD de García maravilló por su rendimiento foráneo con cuatro victorias, cinco empates y una derrota en Castalia. De hecho, el primer tropiezo llegó ante el CD Castellón en la octava salida, alcanzando un récord histórico del club isleño en Segunda de imbatibilidad. Pero algo saltó por los aires desde el 18 de enero.

Tras el cortocircuito en Santander, tablas ante la Real B (1-1) en Zubieta y el Mirandés (1-1) en Anduva (1-1) con tanto agónico de Jesé. Goleada a la Cultural en el Reino de León (0-3) con tantos de Mika, Fuster y Sandro, el 1 de marzo en la última alegría de visitante. Y tres aterrizajes forzosos del avión de la ilusión. Zarandeados por el Albacete (2-1), en un final surrealista con tantos de Jefté Betancor (95’) de penalti y Obeng (102’), y arrollados por el Eibar en un primer acto infame en Ipurua (3-1).

Ajustes con polémica

Ante un Málaga repleto de canteranos y con un técnico que llegó del filial, la UD resistió 45 minutos. Con la lesión de Taisei, comenzó el calvario. La capacidad de maniobra del Luis García Fernández en busca de soluciones vuelve a estar en entredicho. Ante el percance del japonés, recurrió a Viera, que había tenido unas molestias durante la semana. El ‘21’ acusó el ritmo explosivo del segundo acto (saltó en el 48’) y gozó de dos ocasiones en la recta final. A los diez minutos del primer cambio, llegó el 1-o del Málaga de Diego Murillo de cabeza tras un saque de esquina.

En el 65’, triple cambio de Luis García en un intento frustrado por la igualada. Entran Marvin Park, Iván Gil y Estanis Pedrola por Viti Rozada, Kirian Rodríguez y Jesé Rodríguez, respectivamente. Solo aportó contundencia, verticalidad y fantasía, la aparición del extremo de Cambrils. Con cuatro cambios, la UD seguía a merced del Málaga y llegó el 2-0 de Joaquín (68’). Ale García se puso de nueve por Jesé.

El experimento del ‘9’ duró 17 minutos. En el 82’, entra Iker Bravo por el atacante de Orilla de Sardina, que pasó de la banda al puesto de referente ofensivo. Del delantero de San Cugat del Vallés, no hubo noticias. Viera y Pedrola sí fabricaron alguna ocasión. No dio para reducir distancias. La mano de García con los cambios vuelve a estar en entredicho, como en el final del partido contra el Albacete en el Belmonte. Tampoco estuvo fino ante el Castellón en el Gran Canaria, a la hora de apostar por Valentín Pezzolesi como primer movimiento (63’) por Viti.

El primer tiempo de la UD contra el Málaga fue perfecto. Compitió y gozó de la ocasión de Jesé. Pero la segunda, fue un acto de deserción con mayúsculas. Sin la vitalidad precisa, fueron arrollados por un Málaga que se rehizo al contratiempo de perder a Juanpe. Los amarillos vieron como no se les pitaba un penalti clamoroso sobre Taisei en el primer acto, pero no es excusa. Con estos números de visitante y el impacto nulo de los cambios, el ascenso es hollar el Everest sin oxígeno.

Los jugadores de la UD, abatidos, abandonan La Rosaleda tras perder con el Málaga.

Los jugadores de la UD, abatidos, abandonan La Rosaleda tras perder con el Málaga. / LOF

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