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Pasión sin fronteras

Escudo planetario con kimono

Takahashi Seiichi viajó de Tokio al Gran Canaria para presenciar la victoria ante el Valladolid y visitó el búnker de Barranco Seco para conversar con García. Fotos con el plantel y pancartas de ciencia ficción por el «himno de la Champions». Masahide Belford completa el dúo de samuráis. Se gastó 1.800 euros por Taisei.

El aficionado Takahashi Seiichi (i) posa junto con Sergio Maccanti y Masahide Belford, el pasado lunes, en el paseo de Las Canteras.  |

El aficionado Takahashi Seiichi (i) posa junto con Sergio Maccanti y Masahide Belford, el pasado lunes, en el paseo de Las Canteras. | / La Provincia

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Paco Cabrera

Paco Cabrera

Las Palmas de Gran Canaria

El Japón más amarillo. Samuráis del Roque Nublo y guardaespaldas de Taisei Miyashiro. La colonia nipona que acude al Gran Canaria no deja de reproducirse. Takahashi Seiichi es el más famoso y conoció esta semana el corazón de la UD con su visita a la Ciudad Deportiva de Barranco Seco. Saludó al plantel amarillo y a Luis García, al que le espetó que «hay que ir a Primera». Con dos pancartas escritas con el alma –‘De Canarias al mundo. Mi sueño es que el himno de la Champions sueñe en esta Isla’ y ‘¡Rumbo a 2030. Y hacia el futuro. Todos juntos cada vez más arriba. Vamos!’–, fue manteado en la Naciente durante el pulso ante el Valladolid y ya es un fanático afamado. El seguidor de Tokio ya alentaba a los amarillos en Primera el pasado curso. Ante el Valladolid, conoció a su compatriota Masahide Belford. Una pareja que desborda pasión y tienen sangre pío pío.

La presencia de Taisei ha fortalecido el vínculo entre la UD y esta marea de samuráis. «El simple hecho de que sea un futbolista japonés trabajando duro en una isla al otro lado del mundo, lejos de Japón, ya hace que quiera apoyarlo, pero además su maravillosa personalidad y el esfuerzo que ha puesto. Es un jugador especial», apostilla Belford con su elástica de la peña Amarillos por el Mundo.

«Es hermoso y un símbolo de la Isla», analiza sobre el escudo. Se declara un enamorado de Las Palmas de Gran Canaria, la zona cero de la pasión en esta cruzada en busca de cuatro victorias por el ascenso directo. «Tiene playas increíbles y muy buena comida. También me encantaron el Acuario y el Museo Naval».

Si asciende la UD con Taisei, promete volver a hacer las maletas. «¡Claro que volvería!». Además, tiene otro viaje pendiente a Gran Canaria con compañeros de estudios. Detecta similitudes entre el jugador japonés y el platanito de la factoría grancanaria. «La estructura del fútbol japonés está por encima de la libertad del jugador», aclara. Se gastó 1.800 euros en el billete de avión y el hotel. Así como cien euros en la primera elástica con el nombre serigrafiada. Masahide y el popular Takahashi ven claro el ascenso. Las Canteras, el mojo picón y el queso de Guía. Un hermanamiento que llega con el mecenazgo y la gestión de Sergio Maccanti, un catedrático del aliento en el Estadio Insular y el partenón de Siete Palmas.

Imán de culturas

De Fukuda a Taisei. La UD vuelve a convertirse en una plataforma turística. En el pasado curso, los fieles portugueses también se agolparon en el Gran Canaria para alentar a Dário Essugo y Fábio Silva. De igual manera, también llegaban a la tienda legionarios de los Braveheart McBurnie y McKenna. «Es un club diferente, que te cautiva desde el primer segundo», realza Takahashi. Las cosas de fichar a Taisei. Un embajador de lujo de un escudo sin fronteras.

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