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Historias amarillas

El ciclo de Pierre Sinibaldi supuso una buena reacción para los amarillos

Pierre Sinibaldi

Pierre Sinibaldi / LP/DLP

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Rafael González Morera

Rafael González Morera

La temporada 1971-72 fue el inicio del ciclo del francés Pierre Sinibaldi en la UD Las Palmas, un excelente entrenador, muy serio y estricto en su trabajo. Tras las experiencias de Rosendo Hernández y Héctor Rial, que no fueron muy positivas –el primero por su dureza tanto en el terreno de juego como el vestuario y el argentino, al contrario, por su blandura–, llegaba el preparador galo y le dio un vuelco al ambiente de la plantilla. Empezó de forma espléndida, con una victoria brillantísima en el Estadio de San Mamés frente al Athletic Club de Bilbao por 1-2. Jugó en la portería Betancort, que había vuelto de su estancia magnífica en el Real Madrid. El resto del once inicial estuvo formado por Martín Marrero, Tonono, Estévez; Castellano, Carmelín; Gilberto I, Justo Gilberto, Paéz, Germán y León. Los goles canarios los marcaron Páez y Gilberto I, y el vasco Ortuondo. Un gran partido de los amarillos que fueron ovacionados al final por una Catedral que demostró una vez más la magnífica deportividad de su afición.

La portería del equipo sufrió cambios notables con la retirada de Ulacia, influido por una lesión repetitiva, y con Oregui ya veterano. Llegó Antonio Betancort después de sus éxitos defendiendo la camiseta del conjunto madridista. Volvió para ser titular del equipo amarillo, aunque por prevención se había fichado a Catalá procedente del Málaga, que inicialmente sería el tercer portero y que ya estaba en la plantilla desde la temporada 1969-70.

Las características de la portería de la UD Las Palmas sufrió una metamorfosis. Con Iñaki Oregui ya veterano y con Ulacia retirado, dos porteros vascos que habían sido la salvaguardia del equipo isleño durante muchos años victoriosos en Primera División.

Por si fuera poco la victoria en San Mamés, luego se le volvió a ganar al Barcelona en el Camp Nou en otro partidazo de los amarillos con la excelente aportación del paraguayo-argentino Soto, que hizo dos temporadas de gran rendimiento en la Unión Deportiva antes de fichar por el Zaragoza. En esta nueva ocasión de gran triunfo en Barcelona por 1-2, los goles canarios los marcaron Justo Gilberto y León, y el catalán lo logró Marcial.

Con la incorporación de Pierre Sinibaldi en el banquillo de la Unión Deportiva el equipo adquirió de nuevo una gran consistencia en la cobertura y en todo el entramado del conjunto. Y en la portería Betancort, pese a sus 34 años, hizo una gran campaña erigiéndose como el titular indiscutible, con Oregui y Catalá como previsibles sustitutos.

En esta ocasión también pudimos vivir con gran alegría un triunfo sobre el Real Madrid en el Insular por 2-0. Jugaron en aquella oportunidad Betancort; Martín Marrero, Tonono, Estévez; Hernández, Niz; León, Justo Gilberto, Soto, Germán y Gilberto I. Los goles grancanarios los consiguieron Gilberto I y Germán en una noche de sábado gloriosa.

Otro choque que recuerdo con especial alegría fue el Sevilla-Las Palmas en el Sánchez Pizjuán con victoria amarilla 0-2 y con una excelente actuación de mi amigo Cristóbal Correa que había vuelto del Atlético de Madrid. En esa ocasión jugaron Betancort; Martín Marrero, Tonono, Hernández; Castellano, Niz; León, Justo Gilberto, Germán, Correa y Soto. Dos golazos de Germán dieron un gran triunfo a los amarillos en una tarde de gran juego canario. Y otro partido que Correa jugó en esta su vuelta a la Unión Deportiva fue en el Insular contra el Deportivo de La Coruña, con victoria de 2-0 de los locales y de nuevo dos goles de Germán.

Una temporada excelente con el inicio de Sinibaldi como entrenador. La UD Las Palmas terminó en el quinto puesto de la tabla, con el Real Madrid campeón, seguido del Valencia, Barcelona y Atlético de Madrid, pero ya se notó mucho la mano del francés componiendo a un equipo que en el ciclo anterior había bajado mucho en su rendimiento habitual, primero por la dureza de Rosendo Hernández y luego por la blandura de Héctor Rial.

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