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Una operación salida con dudas a resolver para la UD Las Palmas

El exceso de mediocentros, así como los casos de Adam Arvelo y Adri Suárez, son las principales cuestiones a tratar por parte de la entidad amarilla en cuanto a la marcha de futblolistas

Adam Arvelo, durante el duelo de Copa del Rey entre la UD y el CD Extremadura

Adam Arvelo, durante el duelo de Copa del Rey entre la UD y el CD Extremadura / LOF

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Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

Capacidad máxima y dudas en una plantilla que necesita retoques. La UD Las Palmas arranca en menos de dos semanas la pretemporada en la que Rubén de la Barrera debe empezar a construir las bases de lo que va a ser su proyecto. El técnico coruñés va a contar con un par de caras nuevas respecto a lo que ya tenía Luis García cuando acabó la temporada pasada, pero también se va a encontrar con demasiados jugadores en un mismo puesto, así como con dos incógnitas que el club va a tener que resolver cuanto antes.

En ese sentido, la posición en la que hay demasiada materia prima es la de mediocentro. Ahí, el cuadro amarillo consiguió cerrar la incorporación de Sergio Ruiz y la renovación de Enzo Loiodice. Eso, sumado a que Kirian e Iñaki ya tenían contrato con la entidad, dejaría al cuadro insular con cuatro figuras para dos hipotéticos sitios en el esquema. Sin embargo, la cosa no queda ahí porque hay otros tres futbolistas que ocupan esos lugares.

Bassinga y Cedeño vuelven

Los dos primeros son jugadores que vuelven después de pasar por una cesión lejos de la Isla: Abou Bassinga y Edward Cedeño. En el caso del africano, que militó a lo largo de todo el año en el Ceuta, dio un paso adelante en su carrera a pesar de no ser una pieza vital. En ese sentido, disputó 27 encuentros y disfrutó de 893 minutos en los que anotó dos goles. De hecho, de las piezas que se marcharon de la UD a préstamo fue la que más y mejor rindió.

En el otro lado de la balanza se encuentra un Edward Cedeño que tuvo la mala fortuna de lesionarse en su primer entrenamiento en el Albacete. El panameño se marchó en enero a Castilla-La Mancha con el objetivo de tener más minutos, aunque al final tuvo que pasar por el quirófano por una dolencia en el tendón del recto femoral de su pierna derecha. De ese modo, no pudo participar en ningún duelo como manchego y hasta se quedó sin poder disputar el Mundial 2026 con su país a pesar de ser uno de los fijos. Ante ese escenario, solo se le ha visto en los pocos ratos que jugó de amarillo —95 minutos—. El último de la lista es un Iván Medina que puede actuar en esa posición sin problemas. Es más, el canterano ya compitió con el filial insular cerca de la base. Por tanto, De la Barrera tiene siete piezas para dos sitios y no caben todos.

Los casos Suárez y Arvelo

Más allá de lo que suceda con la posición de mediocentro, la UD también ha de resolver lo que pasa con dos jugadores que han estado en el ostracismo durante toda la pasada campaña. Uno de ellos es Adri Suárez, quien ha ejercido de tercer portero sin llegar a debutar con el primer equipo. De ese modo, otro año lejos del verde no es nada conveniente a sus 21 años. En la misma tesitura está un Adam Arvelo que sí tuvo un par de minutos de amarillo, pero que nunca fue una opción para Luis García. Por ese motivo, se fue cedido en enero al Unionistas de Salamanca, donde tampoco gozó de protagonismo: saltó al verde en cuatro encuentros en los que llegó a acumular tan solo 27 minutos. El extremo, también de 21 años, va a necesitar encontrarse, y no parece que la Isla vaya a ser el sitio ideal para hacerlo.

En otro orden de cosas, Iván Gil también parece que se plantea su futuro lejos de Gran Canaria. Al mediapunta catalán le han salido dos posibles nuevos destinos como el Eibar, club en el que ya militó en la 2024-25, y el Granada. Su salida se podría entender dado que con Luis García nunca fue una pieza clave a partir del mes de noviembre, un aspecto que le llevó a convertirse en una figura invisible. Al final, a pesar de que comenzó con muy buen pie, se terminó diluyendo en los esquemas hasta desaparecer. Su importancia decreció de forma ostensible sin vuelta atrás. Por tanto, los despachos de la UD tienen trabajo por delante en materia de salidas, tanto por la gran cantidad de fichas como por la necesidad de encontrarle el acomodo adecuado a varios de sus futbolistas jóvenes o apuestas.

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