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La pizarra del revolucionario

De la Barrera le da la vuelta al calcetín de la UD Las Palmas: ¡eureka! con dos delanteros

El técnico recupera la fórmula del 4-4-2, con Jefté y Jesé, para firmar el mejor capítulo de la pretemporada ante el Leiria. Ya fue empleada por Jiménez, Márquez o Setién

Rubén de la Barrera, en un entrenamiento en el stage de Marbella.

Rubén de la Barrera, en un entrenamiento en el stage de Marbella. / LA PROVINCIA / DLP

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Paco Cabrera

Paco Cabrera

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Un dragón de pólvora de dos cabezas. Made in De la Barrera. ¡Eureka! para huir del síndrome de la coladera en Marbella. La UD Las Palmas firmó ayer su mejor capítulo de la pretemporada con remontada (3-2) ante el Union Leiria luso con tres dianas en 45 minutos, cambio de sistema y alivio. Un tres en uno.

Las dianas de Taisei Miyashiro (2) y Jefté Betancor llegaron con dos puntas sobre el verde -el sureño junto a Jesé Rodríguez y luego con el esloveno Mateo Acimovic- para comprar que el estratega amarillo huye de encasillamientos. Viene a fumigar todo lo establecido en una UD poliédrica y con un plan 'B' -circunstancia de la que adoleció el cuadro isleño en el pasado curso liguero-.

La recuperación del 4-4-2 es un mecanismo revolucionario y contracultural que huye de la plasticidad y el alto grado de posesión de Luis García Fernández (25-26) o García Pimienta (de 2022 a 2024). Luis Carrión (inicio de la 24-25) y Diego Martínez también mantenían la presencia de un único estilete como credo.

Hay que remontarse al ciclo de Manolo Jiménez en la 18-19 en la categoría de plata para dar con una presencia regular de dos arietes como Rubén Castro y Rafa Mir en el frente ofensivo de una UD que comenzó como un ciclón -luego lo incorporó el novelista José Mel Pérez-.

Las manos a la cabeza

Tras perder ante los Orlando Pirates (0-1) y el Al-Ittihad (1-2), la formación grancanaria comenzó el tercer test con un estrepitoso 0-2 a los 19 minutos ante el Leiria.

De la Barrera alineó a Horkas, Marvin Park, Álex Suárez, Andrés Rodríguez, Villote, Kirian Rodríguez, Sergio Ruiz, Taisei Miyashiro, Rafa Cruz y Jesé Rodríguez. En el segundo acto, mantuvo al meta croata para luego dar entrada a Valentín Pezzolesi (por Marvin Park), así como apostó por Herzog (por Álex Suárez). En el lateral zurdo, recurrió al veterano Enrique Clemente -que centró un balón delicioso a Miyashiro en el fotograma del 2-2-.

Ya en la medular, la pareja de oro de este verano marbellín: Iñaki e Iván Medina. Por los costados, Taisei y Elías Romero. Como referencia ofensiva: Jesé y Jefté. Superado el 70, dieron entrada Acimovic, Bassinga y el central zurdo Carlos Navarro. De la Barrera agitó la coctelera y se cargó el juego interior de la UD, que forma parte del ADN de este siglo, para competir de forma más salvaje y vertical. Dinamitó la hoja de ruta de Pimienta, Luis García o Quique Setién. Aunque el estratega cántabro alcanzó la excelencia en Primera (16-17) con Prince Boateng y Marko Livaja en el césped.

Dos pistoleros y un nuevo régimen táctico. De la Barrera es el Che Guevara de la pizarra y no se casa con nadie. ¿Será capaz de sentar a Kirian Rodríguez y a Sergio Ruiz para apostar por Iñaki e Iván Medina? La competición liguera arranca el próximo 16 de agosto en el Gran Canaria contra el Albacete (20.30 horas).

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