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Pretemporada

El peaje de Marbella: más fichajes y paciencia con la cantera de la UD Las Palmas

Las tres derrotas de la UD aceleran la llegada del central zurdo Montero, un clon de Amatucci y más pólvora. Valentín, Medina y Elías Romero superan el casting

El gesto de Rubén de la Barrera, en un partido en el stage en Marbella.

El gesto de Rubén de la Barrera, en un partido en el stage en Marbella. / Cristóbal Ortega / LOF

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Paco Cabrera

Paco Cabrera

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Turno para Rubén de la Barrera. Hay deberes pendientes bajo el sol. Cuadernos de Vacaciones Santillana para el estratega coruñés de la UD que busca el rigor defensivo -seis goles encajados en Marbella en cuatro encuentros encienden el piloto rojo-. Más fichajes y dosificar el rol de la cantera.

El técnico busca el primer once para el debut ante el Albacete Balompié del 16-A en el Gran Canaria y consolidar la evolución de Valentín Pezzolesi, Medina, Iñaki, Rafa Cruz y Elías Romero, que superan el casting.

A vuela pluma, hay tres puntos capitales a mejorar: muralla de hormigón, al más puro estilo Kresic, Xavi García Pimienta o Luis García Fernández por la gloria del ascenso, chirría la dupla Kirian-Sergio Ruiz en la sala de máquinas y de cuatro a cinco fichajes.

Este sábado, y desde las 20.00 horas (TVC), quinto y último bolo del verano de los mil sistemas ante el Cádiz CF en la final de la 72ª edición del Carranza. Ya no hay marcha atrás. Se acabaron los experimentos para un ciclo repleto de incógnitas: del 4-2-3-1 se pasó al 4-4-2 con Jesé y Jefté como referentes de pólvora. «En 2017 ganamos el Carranza y todos los partidos del verano. Se disparó la euforia y al final del curso, hubo descenso. Lo que nos está pasando ahora viene bien para que nadie se lo crea», advierten desde la cúpula. Con otra Tacita de Plata en el camino, la retaguardia genera debates y recelos. Frenada la venta del meta Dinko Horkas, el croata sepulta cualquier debate en su pugna con Caro. Valentín Pezzolesi es la sensación y Enrique Clemente es un catedrático.

A la espera del fichaje de Javi Montero, Álex Suárez y Juanma Herzog es la pareja más utilizada. Las opciones de la incorporación Andrés Rodríguez, Carlos Navarro o Víctor Villote no dan el salto de calidad precisa para hacer olvidar a la pareja Barcia-Mika Mármol.

Aimar, Villote, Navarro...

La herencia es diabólica para De la Barrera. En la 25-26, con Luis García, la UD encajó trece goles en las primeras 21 jornadas -con el cinturón de seguridad de Horkas, Barcia, Mika, Clemente, Enzo y Amatucci-. Una marca similar a la lograda por Pimienta en la 22-23 (12), en sus primeras 21 finales por la gloria -lograría el ascenso por la vía directa como segundo-.

Con estos antecedentes, en las dos últimas campañas en la categoría de plata, De la Barrera habla otro idioma. Adelanta la línea hasta la medular a lo Flick y llueven las concesiones cuando toca correr hacia el jardín de Horkas, Caro o Adri. Quiere ser revolucionario y dejar sin espacios al rival. Pero le faltan piezas y suspira por ejemplo, por el sevillano Montero. Ya tiene al extremo italiano Cherubini, que vendrá por dos años.

En plena fase de acople y metamorfosis, emerge otro problema en la sala de máquinas. La pareja Sergio Ruiz-Kirian Rodríguez, a la misma altura, no ha terminado de funcionar. Hasta el punto que De la Barrera recurrió al Ruiz-Iván Medina o al Iñaki-Kirian.

Luego figuran los Fuster, Taisei Miyashiro, Marvin Park o los lesionados Enzo, Ale García, Recoba o Sandro para ampliar fórmulas. El primer once, en este minuto, invita al conservadurismo con Ruiz, Kirian, Taisei, Jesé y Fuster. No hay dudas para el nueve, propiedad de Jefté Betancor. El sureño logró un tanto de cabeza en una imagen contracultural para un escudo abonado a la plasticidad.

Cádiz, Albacete y la Santa Inquisición de los 20.553 abonados. Cabe reseñar que el Gran Canaria pitó a Luis García en la ida de las semifinales del playoff. De la Barrera tiene que convencer a la grada con su fórmula del vértigo -llegar al área rival con tres pases- y defender con riesgo a lo Jémez.

En esa travesía hacia el aplauso, que sí logró Pimienta, que regresa a Siete Palmas como preparador del Almería, debe tener paciencia con el vivero. Villote, Carlos Navarro, Aimar (solo jugó ante los Pirates), Bassinga, Adam Arvelo, Medina o Cruz están en pleno proceso de cocción. Pero la élite no espera.

El coruñés busca rigor, un once para alzar el telón y fichajes. El impacto de Andrés o Acimovic también lleva su proceso. Y ahí aparece la figura del renovado Luis Helguera para acelerar la confección del talento del grupo. De cuatro a cinco altas y mano izquierda con la quinta de Valentín Pezzolesi.

Lo del manido portería a cero, que le valió a Kresic (2000) y Pimi (2023) para besar el paraíso, no hizo falta para el Racing de López. El cuadro cántabro subió a lo campeón con 61 dianas en contra -dos más que el colista Zaragoza-. En los 57 duelos de De la Barrera en Segunda, encajó 94 dianas (1,6 por duelo). Y seis en verano con tres derrotas. El peaje de Marbella exige incorporaciones de postín y paciencia obligada con los pibes.

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