Personajes con historia
El chófer de la UD Las Palmas se baja de la guagua: "Tengo el corazón roto, me han arrancado un trozo de mí"
El gijonés César Robledo, que condujo al equipo 'pío pío' por la Península seis cursos con un millón de km, suelta el volante por orden de la empresa. No llevaría al Tenerife: "Estrellaría el vehículo vacío contra un muro", asevera en tono jocoso

Robledo posa con Carrión, Sergi Cardona y Moleiro. / LA PROVINCIA / DLP

El llanto del conductor más amarillo. César Robledo (Gijón, 49 años) suelta el volante de la guagua de la UD Las Palmas por orden de la empresa Jiménez Movilidad -partirá desde Logroño y no de Gijón- tras seis años, cinco entrenadores -Mel, Pimienta, Carrión, Diego Martínez y Luis García- y un millón de kilómetros al servicio del club de su corazón.

El conductor César Robledo posa con el pequeño Elías, que luce el chaleco del chófer, en Albacete. / LA PROVINCIA / DLP
"Pensé que lo llevaría mejor, pero es como si me hubiesen arrancado un trozo de mí. Una parte de mi vida. Estoy roto por la afición. Tengo el corazón destrozado. Gracias por las centenares muestras de cariño, capturas de pantalla y ánimos (...) Ayer tenía los nervios a flor de piel y lloré lo que quise y más". El chófer para los desplazamientos por la Península durante las últimas seis temporadas responsabiliza a Jiménez Movilidad de su salida. De dilatada experiencia, desde 2007 recorre el alfasto del país y Europa. Se hizo 35.000 kilómetros por temporada para llevar a los jugadores, cuerpo técnico y directivo para los encuentros de Primera, Segunda y Copa del Rey. Por curso, se hace 120.000 km -cabe sumar los trayectos de vacío, en los que va a recoger al plantel-. De Gijón al aeropuerto de turno y con la pretemporada incluida.

Robledo se retrata con un grupo de seguidores de la UD. / LA PROVINCIA / DLP
"Estando de vacaciones, me llamó el gerente y me lo comunicó. Ahora se sale de Logroño y tienen a otro conductor. Se trata de una medida justificada en el ahorro, pero hablamos de una cantidad irrisoria de kilómetros de diferencia". Se declara amarillo y rechaza de forma tajante llevar ahora al CD Tenerife de Álvaro Cervera. "Ni por un millón de euros. Si llevo la guagua del 'Tete' la estrello contra un muro, pero vacía. Sin jugadores ni técnicos", incide en tono humorístico y dentro del pique regional del derbi.

César Robledo posa junto a la guagua de la UD en Marbella, en la pretemporada de 2021. / LA PROVINCIA / DLP
Guiño al sentimiento
Ausente en la pretemporada, aprovecha la ocasión para dignificar la 'pasión UD'. "Conozco muy bien la Península, así como estadios y aficiones de Europa. Ser de la UD es especial. Llevo a muchos aficionados del Sporting pero el sentimiento amarillo es único. No hay afición que nos iguale. Nadie puede equiparar ese sentimiento, esa alegría que contagia el canario por ser de la UD en cada estadio".

César y Fábio Silva. Detrás, McBurnie. / LA PROVINCIA / DLP
El móvil no para de sonar. Lluvia de wasaps. "No tengo vida para agradecerlo. Si vuelvo, si no vuelvo...Ya con el saber que la afición te valora y respeta, lo que no hace una empresa, para mí es paz". La 26-27 era su séptima temporada consecutiva. "En mis seis años, hice una media de 35.000 kilómetros por temporada con el equipo. El vicepresidente Nicolás Ortega no se lo podía creer, estaba afectado. Hablé con Rubén Fontes y para mí es un momento muy complicado. Esta decisión no tiene nada que ver con la UD Las Palmas", aclara.
Pejiño, el más revoltoso
Para Robledo, el ascenso de 2023 con Pimienta y ser testigo de la superación del niño Elías figuran en la categoría de los sueños dorados -le regaló al joven su chaleco violeta en Albacete-. En la 22-23, el paso por Los Cármenes congregó a dos mil amarillos. Un Fondos de Segura nazarí. "Éramos una familia (...) Me han quitado una parte de mí". Confiesa que Pejiño fue el más revoltoso.
"El día más triste que recuerdo fue Fuenlabrada, cuando ya se intuía la destitución de Mel [por Pimienta en enero de 2022]". Elogia la cara oculta de los capos. Los analiza en ese hotel con ruedas de 300.000 euros.
"Viera es capitán dentro y fuera. Se sentaba detrás, con Álex Suárez, Sandro y Kirian". Explica que Jesé condujo el vehículo por Marbella. "Solo una vez y en un circuito cerrado".
Martínez y las charlas zen
Sobre el Bichito, insiste que "no he visto a nadie más profesional que Jesé". Cada técnico tenía su librillo y una personalidad marcada. "De los cinco entrenadores, el más reservado era Pimienta. Con el que hice más amistad fue Pepe Mel. Diego Martínez hacía actividades de temática zen, era un poco rarito".
Hizo historia en el Bernabéu y fue viral al tocar el claxon en el teatro de los sueños de Florentino de los mil millones. "Jamás llegué tarde, solo en una ocasión en Alcorcón para jugar en Santo Domingo pero fue por culpa de la Policía. Rubén Fontes es un crack y clava los horarios; un reloj suizo".
Lo que hizo en Madrid le salió del alma. "Llegué por La Castellana y toqué la pita para saludar a la afición. Los caballos volaron y un locutor dijo que por primera vez en la historia del club blanco llegaba la guagua visitante y saludaba a la afición". El chófer de la UD se baja de la guagua, pero tiene gasolina amarilla.
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