Adiós al jabón: el truco para limpiar tu piscina este verano sin dañar el agua

Descubre cómo mantener tu piscina limpia y libre de algas sin usar jabón y disfruta del verano

Limpieza de la piscina.

Limpieza de la piscina.

El verano ya está aquí y con él, las ganas de disfrutar de nuestra piscina. Sin embargo, mantenerla limpia y en perfectas condiciones puede convertirse en una tarea tediosa, especialmente si no conocemos los trucos adecuados.

En esta ocasión, te revelamos un sencillo pero efectivo truco para limpiar tu piscina sin usar jabón: sustituye este producto por ácidos -puedes utilizar desde ácido clorhídico hasta ácido sulfúrico- y antialgas.

¿Por qué evitar el jabón en la piscina?

El uso de jabón para limpiar la piscina es un error común que puede traer graves consecuencias. Los jabones suelen contener componentes que reaccionan con el cloro, alterando el equilibrio químico del agua y generando espuma y turbidez.

Además, el jabón puede irritar la piel y los ojos de los bañistas, especialmente si se utiliza en exceso.

¿Cuáles son las alternativas al jabón?

Para limpiar tu piscina de forma efectiva y segura, te recomendamos utilizar los siguientes productos:

  • Ácidos: ayudan a eliminar la cal y otros minerales que se acumulan en las paredes y el fondo de la piscina.
  • Antialgas: son esenciales para prevenir el crecimiento de algas, que pueden dar un aspecto verdoso y desagradable al agua.

Además de evitar el uso de jabón, es importate limpiar la piscina de forma regular para que el agua se mantenga limpia durante más tiempo. Tampoco hay que olvidarse de desinfectar el agua de manera periódica. Para ello, se puede utilizar cloro u otros desinfectantes.

Productos para limpiar la piscina.

Productos para limpiar la piscina. / LP

Usa una red para eliminar hojas, insectos y otros residuos que puedan caer en la piscina. También es muy importante limpiar el filtro, pues así mantendrás el agua limpia durante más tiempo.

Otra de las tareas de quienes tienen piscina es controlar el pH del agua. Este debe mantenerse entre 7.2 y 7.8 para que el cloro sea efectivo. Puedes utilizar un medidor de pH para controlar este nivel.

Cubrir la piscina con una lona es una buena idea para mantenerla limpia, pues evitarás que caiga la suciedad y previeres la aparición de las algas.