¿Eres de los que quiere subir el primero al avión? Este es el truco de los expertos para embarcar más rápido

Las colas de embarque están muy mal optimizadas y en la mayoría de ocasiones se forman colas muy largas

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Las colas de embarque pueden durar incluso horas en los peores casos

Las colas de embarque pueden durar incluso horas en los peores casos / LP/DLP

Embarcar en un avión es en muchas ocasiones un suplicio debido a las largas colas que se pueden formar. Los motivos de que esto ocurra pueden ser muy diversos, pero la gente afronta esta situación de manera muy diferente: muchos deciden tener embarque preferente para evitar las largas esperas, otros hacen colas horas antes para ser de los primeros en entrar y algunos esperan hasta última hora sentados hasta que la cola se haya despejado.

Lo cierto es que las colas de embarque están muy mal optimizadas, ya que las aerolíneas usan a menudo métodos que, lejos de agilizar las colas, las empeoran. Ante esta problemática, la ciencia ha intentado encontrar qué método es el más óptimo para mejorar las colas de embarque. Entre todos ellos, el Método de Steffen y el Método de Wilma son los más eficientes para reducir el tiempo de embarque y evitar la congestión de gente.

Método de Wilma y Método de Steffen

Como ya hemos asegurado, estos dos métodos son los mejores, ya que los estudios científicos han demostrado que con ambos se reduce mucho las colas de embarque y la congestión de gente en los pasillos del avión. No obstante, pese a la eficiencia de ambos, usan diferentes sistemas de gestión.

  • Método de Wilma: Se embarca por zonas diferentes del avión, es decir, tienen prioridad los pasajeros situados en las ventanas, luego los que ocupan los asientos medios y por último los que están sentados en el pasillo. En este sentido, este método basa su eficiencia en que los pasajeros no tengan que levantarse para dejar pasar a otros.
  • Método de Steffen: Este método puede llegar a ser más complejo, puesto que primero tienen prioridad, en filas alternas, los asientos de ventana de atrás hacia adelante. Por ejemplo, al 16A, que tendría prioridad de embarque, le seguiría el 14A, luego el 12A..., y tras completar las filas pares, sería el turno del 15A, 13A, 11A... El método sería todo el rato así para luego llenar los asientos centrales y los de pasillo.

Otros métodos de embarque tradicionales

En cualquier caso, la mayoría de aerolíneas usan sistemas de embarque más simples. Uno de los más comunes es el de atrás hacia adelante, cuya principal ventaja (y por eso es de los más usados) es que es muy sencillo de entender por los pasajeros. También, otro de los más comunes es el embarque por grupos, donde cada aerolínea distribuye a los pasajeros en bloques con diferentes prioridades.

No obstante, la elección del método de embarque más eficiente depende de factores como el diseño del avión, la disciplina de los pasajeros y las preferencias de la aerolínea.

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Agencia ATLAS

El coste para las aerolíneas por tener el avión parado

Uno de los principales motivos por el que las aerolíneas desarrollan e imponen diferentes sistemas de embarque es para evitar pérdidas económicas. Según un estudio realizado por la Universidad de Berkeley, en California, el retraso total de los vuelos en Estados Unidos costó a las aerolíneas 32.900 millones de dólares. Además, el propio estudio asegura que un avión parado cuesta entre 40 y 337 dólares.

En este sentido, y dentro del ámbito de la legislación de la Unión Europea, todos los pasajeros poseen un derecho de compensación cuando el avión llegue al destino final con un retraso de tres horas o más, salvo que la aerolínea justifique que se trate de una circunstancia extraordinaria. Estas son las compensaciones económicas según la distancia del vuelo:

  • Vuelos hasta 1.500 km: 250 euros.
  • Vuelos intra-comunitarios de más de 1.500 km y el resto de vuelos entre 1.500 km y 3.500 km: 400 euros.
  • Vuelos de más de 3.500 km: 600 euros.