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¿Cómo romper el círculo vicioso entre nervios, estrés y problemas digestivos durante la PAU 2025?

Cuando el estrés del examen afecta al estómago hay que buscar claves para calmar el cuerpo y la mente en el momento más importante del curso

Una alumna realiza uno de sus exámenes de la EBAU en la Universidad deLaLaguna.

Una alumna realiza uno de sus exámenes de la EBAU en la Universidad deLaLaguna. / María Pisaca

Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

“Cuando me pongo nerviosa me duele la barriga y cuando me duele la barriga me pongo más nerviosa”. Esta frase la podrían decir miles de estudiantes que están a punto de enfrentarse a la PAU 2025, ese momento clave del curso donde todo el esfuerzo se concentra en unos días. 

Las noches sin dormir, los repasos de última hora, la presión por conseguir la nota soñada y la ansiedad de no fallar pueden terminar pasándote factura no solo mentalmente, sino también en el cuerpo especialmente en el estómago.

Lo que quizá no sabías es que este bucle entre nervios y barriga tiene una explicación científica, ya que el intestino no es solo un órgano digestivo, sino “nuestro segundo cerebro”. La creadora de contenidos Andrea Valls @andreavalls__ por qué pasa esto y qué puedes hacer para romper el ciclo y llegar al examen lo más tranquilo y fuerte posible.

El sistema nervioso y sus dos ramas

Nuestro sistema nervioso central tiene dos ramas principales: el simpático, que acelera, y el parasimpático, que frena. Para entenderlo fácil, la creadora de contenidos te invita a imaginar un coche: cuando el cerebro detecta peligro, como el estrés de un examen, activa el simpático. Eso eleva el ritmo cardíaco, frena la digestión y prepara al cuerpo para luchar o huir. Es el modo “alerta máxima”.

Por el contrario, cuando el cerebro percibe calma y seguridad, activa el parasimpático: nos relaja, mejora la respiración, ayuda a digerir mejor y permite que el cuerpo se repare.

Estudiantes durante el examen de la EBAU en la convocatoria de junio en el Campus de Tafira de la ULPGC.

Estudiantes durante el examen de la EBAU en la convocatoria de junio en el Campus de Tafira de la ULPGC. / Juan Castro

¿Cómo manda señales al cerebro?

Según la tiktoker en este proceso entra en juego otro factor clave: el nervio vago. Lo explica como si se tratara de una autopista que conecta el intestino con el cerebro. De manera que, si tu intestino está inflamado, ya sea por comidas irritantes, falta de sueño, exceso de cafeína o nervios acumulados, esa información viaja al cerebro, que activa las alarmas.

Y al revés, es decir, si estás emocionalmente estresado o ansioso, esas señales bajan al intestino, provocando problemas digestivos. Así se produce el famoso bucle: te pones nervioso, te duele la barriga; te duele la barriga, te pones más nervioso.

Consecuencias en plena PAU 2025

Cuando este ciclo se descontrola, aparecen síntomas como sensación de pesadez, hinchazón, náuseas, gases, dolor, ardor e incluso problemas para concentrarte. Todo lo que necesitas evitar justo en el momento en que más te juegas.

La clave está en actuar desde dos frentes. Por un lado, enseñarle al cerebro que no estás en peligro:

  • Practica respiraciones profundas (inhala 4 segundos, retén 4, exhala 4).
  • Haz pequeños estiramientos o paseos suaves antes de estudiar o entrar al examen.
  • Toma duchas frías breves para activar el sistema relajante.
  • Usa técnicas de relajación consciente como meditación guiada o yoga suave.

Por otro lado, cuidar tu microbiota intestinal es fundamental:

  • Evita comidas pesadas, ultraprocesadas o irritantes antes del examen.
  • Mantén horarios de comida regulares.
  • Bebe suficiente agua.

Si sabes que eres propenso a molestias, recurre a infusiones suaves como manzanilla o menta, o consulta sobre productos de fitoterapia que ayudan a calmar los nervios gástricos.

El papel de los nervios gástricos

Recuerda que los nervios en el estómago, o nervios gástricos, no funcionan aislados. Forman parte del sistema nervioso entérico, que controla todos los procesos digestivos, y están directamente influenciados por lo que pasa en tu cabeza. Cuando el simpático se dispara, se reduce la secreción de jugo gástrico, se inhiben los movimientos del estómago y llega la sensación de nudo, ardor o hinchazón.

La PAU no es solo un desafío intelectual, también es un desafío emocional y físico. No puedes controlar todo, pero sí puedes preparar tu cuerpo para estar en las mejores condiciones posibles. Si tu estómago se rebela justo antes del examen, no te castigues entiende que forma parte de cómo estamos conectados por dentro.

Así que respira, cuida tu cuerpo, come ligero, calma tu mente y confía en ti, da lo mejor y prepárate para salir de ese examen sabiendo que no solo estudiaste bien, sino que también cuidaste de tu salud.

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