Geraldine Larrosa ha acudido a la capilla ardiente del que fue su marido, Carlos Marín y distintos medios del mundo del corazón apuntan que han visto a una mujer completamente destruida por la pérdida del cantante, con el que mantenía una relación extraordinaria después de su separación. Tal es así que ella ha confesado que pensaban casarse de nuevo. Casi sin creérselo todavía, Geraldine saca fuerzas para hablar con los medios de comunicación y explica cómo se encuentra en estos duros momentos.

Yo quiero decir que muchas gracias por todo lo que habéis hecho. Se ha ido mi gran amor, treinta años que he estado con él, hemos estado siempre juntos, estos últimos dos años hemos estado juntos y siempre he dicho que era un privilegio” decía nada más llegar a la capilla y confesaba que después del confinamiento ambos se alegraban de estar vivos: “Habíamos sobrevivido a la pandemia y al final la pandemia me lo ha quitado. Era la persona más buena del mundo, el artista más grande de España y del mundo entero, es que no me lo creo todavía”.

Concierto de Il Divo en Maspalomas La Provincia

Geraldine ha pedido respeto para toda la familia y sobre todo que se respete su nombre como persona y artista: “Quiero que le cuidéis mucho, ha sido muy bueno con todo el mundo, siempre ha ayudado a todo el mundo y es una gran pérdida. Antes de intubarle se despidió de mí porque sabía que no iba a aguantar y fue súper triste, me llamó y me dijo que me quería con locura y que era la mujer de su vida”.

Ha confesado que su hija está muy conmovida por la muerte de su padrino y nos ha desvelado cómo se enteró de la mala noticia: “Su segundo padre, ella está muy afectada, lo primero que hizo fue enviarle un mensaje, escrito, como diciendo ‘por favor, contéstame’, pero bueno ya está”.

Finalmente Gerladine ha agradecido a la prensa el cariño mostrado y ha asegurado que seguirá luchando por conseguir los sueños que tenían en común: “Os agradezco mucho en nombre de toda la familia, voy a seguir luchando por sus sueños y por los sueños que teníamos juntos. No quiero que le mundo lo olvide. Teníamos un proyecto muy bonito”.

Carlos Marín, barítono y productor musical, fallecido este domingo a los 53 años, era el único español miembro del cuarteto de fusión de ópera y pop Il Divo, del que forman parte también el suizo Urs Bühler, el francés Sébastien Izambard y el estadounidense David Miller.

Marín, que llevaba ingresado en coma inducido desde el pasado 8 de diciembre en el Royal Hospital de Manchester (reino Unido), nació en Rüsselsheim, Hesse (Alemania) el 13 de octubre de 1968, aunque su origen y educación fueron españoles.

Niño prodigio, a los ocho años grabó su primer disco, 'El pequeño Caruso', y actuó en público en Granada. Estudió piano y solfeo y cantó con Alfredo Kraus, Montserrat Caballé y Jaume Aragall, entre otros.

En 1980 inició su carrera de cantante en España, donde participó en varios concursos musicales, como Jacinto Guerrero, Francisco Alonso y Julián Gayarre, en el que quedó segundo en 1996.

Interpretó papeles en los musicales Los Miserables, La bella y la bestia, Grease, El diluvio que Viene o El hombre de La Mancha, en el que fue suplente del actor José Sacristán, y actuó de barítono en las óperas La Traviata, El barbero de Sevilla, La Boheme, Lucia Di Lammermoor, Madame Butterfly, La Capricciosa Corretta y Marina.

Además actuó en varias zarzuelas de 'Los Veranos de los Jardines de Sabatini (Madrid)', como La Gran Vía, La Revoltosa y La Verbena de la Paloma, y colaboró en la producción de La Magia De Broadway y Peter Pan, donde fue coproductor con Alberto Quintero.

También cantó en la película de animación 'The Nightmare Before Christmas' (Tim Burton) y en 2000 prestó su voz al príncipe en la versión española de 'La Cenicienta', de Walt Disney.

En 2004 creó Il Divo, conocido por trasladar al ámbito lírico los éxitos de la música popular, con el que ha vendido más de 26 millones de copias de sus álbumes en todo el mundo, con más de 50 números uno por sus ventas y 160 discos de oro y platino en más de 33 países diferentes.