Aunque tengan esa apariencia de tranquilidad, sosiego y calma permanente, los gatos son unos animales a los que no debes molestar mucho porque, en cuanto pueden, irán a por ti al considerar que vas a perturbarles su tranquilidad.

Esta es una cuestión que acusa, aún más, ese carácter individualista de estos pequeños felinos quienes son mucho más felices cuando los dejan a su aire que cuando viven la vida doméstica.

Estas reacciones airadas a las que hacemos referencia hacen que muchas personas les tengan cierto respeto o miedo a los gatos.

Y, en estos casos, no es de extrañar que, cuando un gato se les acerca, intenten ahuyentarlo para evitar entrar en pánico.

Para conseguir este objetivo de alejar a la pequeña fierecilla de nosotros, existe una palabra mágica que los ahuyenta con una facilidad pasmosa.

Energía y firmeza

En el caso de los felinos, lo más usual es gritarles con tono firme alguna de las dos interjecciones más conocidas para ahuyentar a los gatos. Son estas: ¡zape! o ¡sape! Si se dice en el tono adecuado, los resultados están garantizados.

Es muy importante que, a la hora de espantar a los gatos, mantengas un tono de voz firme y con autoridad. Si encima se acompaña de una pequeña patada en el suelo, mejor que mejor, porque el animal detectará enseguida que no es bienvenido y huirá.