Cristina Pedroche ha vuelto a dar mucho que hablar por el vestuario que lució en la retransmisión de las Campanadas de Antena 3. La presentadora se convirtió este año en una luciérnaga con la cabeza rapada que representa "la metamorfosis de los insectos y los reptiles y su renacer" con una creación original de Manuel Piña, diseñador nacido en Manzanares (Ciudad Real), que muchos califican como el 'Almodóvar de la moda'.

Después de llegar a Madrid con 20 años para trabajar en unos conocidos grandes almacenes, la trayectoria de Pina en el mundo de la moda comienza en un pequeño taller de fabricación de punto para, posteriormente, aventurarse en la creación de su propio sello en 1974, siendo uno de los diseñadores españoles seleccionados por Galerías Preciados para la venta de sus colecciones bajo los córners de Nuevos Creadores Españoles de varias de las tiendas que tenía la empresa en la década de los 70.

Solo cinco años después de esa oportunidad, en 1979, Manuel Piña presentó su primera colección de pret-à-porter en el Liceo de en Barcelona y el mercado del Borne. Ya entrados en los 80, el diseñador empezó a consolidarse en la industria de la moda después de hacerse con un contrato para diseñar los trajes de la Orquesta Nacional de España (1980) y abrir la primera de sus tiendas en el extranjero en Estados Unidos (1981).

Además, Piña fue uno de los fundadores de la Pasarela Cibeles. Desde 1985, año en el que se celebró su primera edición en una carpa de circo instalada en la madrileña Plaza de Colón, su nombre estuvo presente en el cartel del evento hasta su retirada en el año 1990, solo 4 años antes de que muriese por sida. "Ha llevado la moda española por todo lo alto. Hoy me convierto en su musa postuma", explicó Cristina Pedroche antes de mostrar el vestido, añadiendo también que el diseñador le estaba "ayudando desde el más allá".

Para ser más exactos, el vestido que Cristina Pedroche llevó esta noche durante las Campanadas de Antena 3 es una de las creaciones expone el museo del diseñado en Manzanares, su localidad natal. El vestuario, ideado bajo la dirección creativa de Josie, entabla un diálogo entre el propio Manuel Piña y dos diseñadores en activo (BUJ Studio y Manuel Albarrán), que se han encargado idear y confeccionar la capa alada inspirada en las alas de las libélulas, un trabajo que llevado más de 580 horas de trabajo.