Producciones
Los presupuestos para los videojuegos AAA se están disparando y ya es habitual que superen los 300 millones de dólares
El aumento de los costes está forzando a los estudios a reducir las apuestas creativas, transformando el modelo de las producciones a gran escala

Grand Theft Auto VI.
Alberto Yañez - Elsotanoperdido
El desarrollo de videojuegos AAA ha entrado en una nueva realidad financiera que dista mucho de ser modesta. Según el analista Jason Schreier, las grandes producciones actuales superan o rondan con frecuencia los 300 millones de dólares. De hecho, más que una excepción, estos volúmenes en los costes empiezan a repetirse con frecuencia entre los proyectos más ambiciosos.
Aunque títulos tan importantes como ‘Grand Theft Auto VI’ siguen en una liga aparte, el aumento vertiginoso de los costes ya se ha extendido por gran parte de la industria de los videojuegos y esto se traduce en un comportamiento más cauteloso de las grandes empresas. Cuando la inversión alcanza cifras tan elevadas, cualquier iniciativa creativa tiene una trascendencia considerable, un factor que naturalmente reduce la disposición a apostar por ideas arriesgadas o poco convencionales.

Grand Theft Auto VI. / .
¿Qué es lo que realmente hace que un juego sea caro?
Al contrario a lo que muchos imaginan, el factor principal tras estos volúmenes de producción no es el marketing en sentido estricto. Según Schreier, la mayor parte del presupuesto se destina directamente a salarios y gastos operativos. Los equipos actualmente pueden reunir a cientos de profesionales, especialmente en proyectos de mundo abierto o juegos de rol con un alto nivel de complejidad. Este efecto es especialmente perceptible en regiones con costes laborales más altos, elevando significativamente el coste de producción en comparación con la de estudios ubicados en otras regiones.
La complejidad también tiene un precio
En este sentido, la carga del apartado gráfico solo supone una parte del encarecimiento, ya que los formatos actuales exigen sistemas cada vez más sofisticados, con animaciones realistas y mundos altamente reactivos que derivan en procesos de producción más dilatados y exigentes.
Con inversiones tan elevadas, cometer errores ya no es una opción viable y esto se hace patente en el predominio de secuelas, remakes y fórmulas ya establecidas en el mercado. Crear algo completamente nuevo se ha convertido en un riesgo, uno que a menudo se evita, ya que un solo tropiezo puede comprometer seriamente la salud financiera de un estudio, incluso de aquellos con una sólida trayectoria. Como resultado nos queda una industria más conservadora en las alturas, mientras que las apuestas arriesgadas y audaces terminan encontrando un terreno más amistoso entre productores más pequeños o independientes.
Grand Theft Auto VI – Tráiler 2
Hasta donde llegue el presupuesto
El aumento del volumen de inversión de los juegos AAA está redefiniendo el equilibrio creativo de la industria y, en ese frente, las producciones gigantescas pueden permitirse con poco margen de error. Mientras tanto, en el extremo opuesto, aún se pueden encontrar espacios alternativos donde la innovación tiene cabida. Dentro de este escenario, parece innegable que crear videojuegos nunca ha sido más caro, y quizá, tan arriesgado.
- La pastelería de Siete Palmas donde se puede comer una pintadera de gofio y albaricoque
- ¿Quieres trabajar como regulador de las zonas azules de Las Palmas de Gran Canaria? Estas son las condiciones de la convocatoria
- El fuerte oleaje provoca daños a 14 vehículos en un ferry entre el sur de Tenerife y La Palma
- Gran Canaria desde el cielo tras cuatro meses de lluvias
- Una casa en el árbol, cinco habitaciones y naturaleza pura: así es el refugio mágico de Cathaysa en Valsequillo
- El Premio Nobel de Física de 2016 se maravilla con las aplicaciones prácticas de su teoría: 'El control de la materia nos permite fabricar objetos microscópicos
- Un conductor de Guaguas Municipales afronta siete años de prisión por embestir a un motorista en Escaleritas
- Las Canteras: un paraíso de biodiversidad que sufre la presencia de carabelas portuguesas y palomas