Cada vez más se ven noticias de familias que se han peleado en el notario porque no estaban convencidas cuando se hacía el reparto de la herencia. La Ley de Sucesiones tiene muchos fallos y lagunas que llevan a situaciones tan tensas como esta. Para el abogado Joaquín Moeckel se debería hacer una revisión a este texto que aportase más sentido común a la situación.

El experto analizaba así las incongruencias de la legislación española: "Lo que no puede ser es que pueda cambiarme de sexo con un papel y no pueda desheredar a mi hijo que es un «hijo de la gran fruta»".

De esta manera tan contundente criticaba la forma de repartición de los bienes de un fallecido. Moeckel achacaba este tipo de obligaciones a que vivimos en un Estado "muy tradicional" que quiere seguir protegiendo a los familiares frente a posibles reparticiones que dejen de lado a los hijos.

El abogado también recalcaba que, "para evitar que se hagan trucos (desheredar a un hijo) la ley prohíbe donaciones que perjudiquen la legítima". A pesar de esto, muchas veces se deja más a un hijo que al otro y es aquí cuando radican la mayoría de problemas. Además, en otras ocasiones también se premia a descendientes que no han aparecido durante la vida de los progenitores, y en el momento de abrir el testamento son los primeros en estar.