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Obras en el Gran Canaria y el cartel de ‘nunca se llena’

El derribo de la Torre Este inicia la reconstrucción, que acaba en julio de 2029 v Tras la eliminacion de las pistas (2015), no se agotó el papel

Imagen panorámica del Estadio de Gran Canaria, desde la grada de Tribuna, en la previa del último pulso de local ante el Albacete Balompié.

Imagen panorámica del Estadio de Gran Canaria, desde la grada de Tribuna, en la previa del último pulso de local ante el Albacete Balompié. / José Pérez Curbelo

Paco Cabrera

Paco Cabrera

Las Palmas de Gran Canaria

El nuevo Gran Canaria, bautizado como La Nube y que afronta una obra de cien millones –abonados íntegramente por el Cabildo–, toma cuerpo con el derribo de la Torre Este. La zona ya cuenta con un perímetro señalado y han comenzado las excavaciones –se ve la maquinaria y la nómina de trabajadores–. Techo circular, encendido en el exterior a lo San Mamés o Allianz Arena, cristal VIP para ver la salida de los jugadores y un aforo ampliado a 44.462 butacas –la cifra actual es de 32.400, tras las obras de 2015 para quitar las pistas de atletismo. En julio de 2029 ya estará listo este recinto de vanguardia que es una de las sedes de la próxima Copa del Mundo de España, Marruecos y Portugal de 2030.

Pero habrá que esperar a 2029, 26 años después de la inauguración, para comprobar la dimensión del proyecto. Una mina de oro por su explotación y a la que aspira la UD, que está de alquiler en el Gran Canaria –le abona una cantidad por el uso del recinto, que ya presenta goteras en la cubierta principal, al Cabildo–.

Hasta julio de 2029, el estadio irá cambioando su aspecto y se ha descartado trasladarse a otro recinto. Las primeras jornadas de la próxima temporada serán de visitante para la UD, que irá recolocando a sus abonados. Sector a sector, comenzando por Naciente, se escenifica una metamorfosis total.

Retirada de las pistas de atletismo

Lo curioso es que desde la retirada de las pistas de atletismo (tras el ascenso del 21-J de 2015 ante el Zaragoza), el Gran Canaria no se ha llenado. Solo se colgó el cartel de no hay billetes en la final del playoff ante los maños y la fatídica tarde del Cordobazo (2013) –en sendas ocasiones, el aforo estaba por debajo de los 32.400 de la actualidad–. En la jornada del sexto ascenso a Primera, al recinto de Siete Palmas acudieron 28.232 (se redujo el aforo por las obras) mientras que en la eliminación ante el Córdoba, un total de 31.240.

Desde la 15-16, con Setién en Primera y un Gran Canaria sin pistas, no hay llenazos en Siete Palmas. «Es el estadio más grande del planeta, nunca se llena», apostilla un abonado de la UD. Fueron cinco temporadas en Primera y otro ascenso –en la última jornada liguera ante el Alavés– y a la que fueron 31.790 incondicionales.

Demoler por 804.432 euros

Sin llenar con 32.400, la entidad amarilla quiere explotar un estadio con aforo para 44.462. La UD tiene récord de abonados en Segunda (24.600) y una afluencia media de 19.368 fieles. La total es de 154.947 espectadores en ocho partidos de local para los de Luis García. La demolición afectará a una superficie de 3.360,45 metros cuadrados y la inversión para esta parte inicial del proyecto es de 804.432,60 euros. Las entradas para el duelo de mañana (17.30) va de los 24 euros de Naciente a los 135 de Tribuna VIP.

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