El ministro de finanzas griego continúa hoy en Bruselas su cruzada para renegociar la deuda. Varufakis y su jefe, el primer ministro Tsipras han encontrado en Italia un buen mediador para su causa. Su homólogo en Roma, Mateo Renzi, dejó claras sus intenciones. No sólo dijo que el triunfo de Syriza en Grecia es una oportunidad, más que un problema o una amenaza una ocasión, para cambiar las medidas de austeridad por las de crecimiento.