La Guardia Civil surca desde este martes el cielo de Canarias. Y lo hace a bordo de un avión de Binter después de que la aerolínea haya bautizado a una de sus aeronaves del modelo ATR-72 con el nombre de la benemérita en reconocimiento a su labor en la seguridad aeroportuaria, la ayuda que este cuerpo armado ha prestado a la línea aéra en sus operaciones durante sus 35 años de vida y su trabajo en las ocho islas desde que se desplegase en Canarias hace 126 años. «Con esto queremos trasmitir a la Guardia Civil el agradecimiento de toda la sociedad canaria», señala el presidente de la empresa, Rodolfo Núñez.