Con 822 vuelos y más de 100.000 pesonas afectadas por el cierre del tráfico aéreo en Canarias debido al empeoramiento de la meteorología, el caos se apoderó ayer de los aeropuertos de las Islas. El de Gran Canaria fue uno de los más afectados, al quedarse inoperativo durante gran parte del día por la densa calima y las rachas de viento. Los pasajeros, aunque resignados, denunciaban fallos en los canales de información, tanto por parte de Aena como de las compañías.