La Cumbre de Gran Canaria ha amanecido este sábado, 6 de febrero, helada después de dos jornadas de nevadas, ventiscas y mucho frío. La lluvia en forma de nieve en la zona cumbrera se ha transformado en granizo en la capital grancanaria, en donde las precipitaciones son persistentes desde ayer viernes y han continuado durante la noche y las primeras horas de esta jornada.

Las máquinas quitanieves actúan desde primeras horas en la zona para despejar las vías, mientras se va llenando de visitantes que no quieren perderse el espectáculo poco habitual en Gran Canaria y pese a las advertencias de que no es recomendable subir a la Cumbre ante la posibilidad de que se produzcan atascos. El público, ante el cierre de los accesos a la Cumbre, está acudiendo a pie para contemplar la nieve desde el cruce de Las Mesas.