La alarma saltó el sábado por la tarde, cuando el reloj marcaba aproximadamente las 17.30 horas, en Telde. Los profesionales de salvamento responsables de garantizar la seguridad en la playa de Melenara avistaron un animal, de gran tamaño y compatible con un tiburón, en una zona próxima a la costa. De inmediato, prohibieron el baño por prevención. En las aguas se hicieron rastreos con motos pero no fue hasta tres horas más tarde cuando la presencia del escualo se confirmó a pocos metros de la orilla. Este domingo, la escena se repitió –a las pocas horas de reabrir la playa al baño– y las banderas rojas se izaron en Melenara, Salinetas e, incluso, San Agustín.

El primero de los ejemplares –del que todavía se desconoce la especie aunque podría ser un martillo– se localizó este sábado en la costa de Telde, provocando la psicosis entre los bañistas de Melenara. Hasta la zona se desplazaron Policía Local, Protección Civil y Pro-Activa Canarias (empresa de socorristas responsable en este enclave y que fue la que dio la orden a los bañistas de salir del agua) que detectaron un tiburón de entre dos y tres metros de largo.