París y Berlín han acordado una serie de reformas para afrontar la crisis de deuda europea, que incluyen una modificación del Tratado de la UE, aunque no incluya a los Veintisiete. Según el presidente francés, Nicolas Sarkozy, "lo ideal sería que incluyera a todos", pero que están "dispuestos a llevarlo a cabo con los dieciesiete de la Zona Euro", manteniéndolo "abierto a los otros".