El primer ministro Alexis Tsipras llegaba a Bruselas con una petición a sus socios: una nueva prórroga de nueve meses de su rescate financiero, hasta marzo de 2016. La canciller alemana Angela Merkel dejaba palabras esperanzadoras: "El objetivo es mantener a Grecia en la zona euro". También el presidente francés, Francois Hollande llegaba con un mensaje positivo. "Es el momento de actuar con rapidez, no podemos dejar que las cosas se alarguen". Con ellos se ha reunido Tsipras, y al término del encuentro, ha señalado que Europa ha entendido que "es necesaria una solución viable" para su país. Parece que Alemania, a la cabeza de los acreedores de Grecia, estaría dispuesta a suavizar las exigencias de la hoja de ruta: subir impuestos, privatizar, rebajar las pensiones. De ser así, el acuerdo podría llegar el próximo día 18, en la próxima reunión de los ministros de finanzas.