La celebración en Lanzarote de una fiesta ilegal de carnaval que vulneraba las medidas de prevención de la covid-19 incluso con la supuesta participación de un juez "es incomprensible" porque entrañaba un riesgo innecesario, según el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, que insiste en que "tenemos que ser responsables todos" frente al virus.