La calima ha llegado a las islas orientales. El polvo en suspensión del desierto del Sahara ha tomado la provincia de Las Palmas en apenas unas horas. El viento del sureste ha traído consigo una calima que ha reducido la visibilidad en todos los aeropuertos de la provincia y la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias avisa de sus riesgos para la salud.