Las Palmas de Gran Canaria tiene declarada la guerra a las palomas. Y por ello está prohibido darles de comer. Según recoge la ordenanza municipal castiga con multas de entre 150 y 1.500 euros a quien alimente a estas aves en la calle. A pesar de esto, recientemente una mujer fue sorprendida dando de comer a estos animales.

En un vídeo publicado por la Policía Local se puede apreciar a la infractora tirando alimento al suelo para que las palomas coman. "Es una infracción grave en la norma de protección de animales y crea situaciones de riesgo a la salud pública y daños en el patrimonio", anuncian desde la institución pública.