No hay cocinero que se precie que no haga buenas croquetas. Pero aquí se busca la mejor, de jamón y otros ingredientes, "una croqueta hecha con mucho cariño y mucha paciencia". Se busca una croqueta mejor que la de mamá, incluso que la de la abuela, así lo cuenta el cocinero Alejandro Salcedo: "Tengo que decir que de mi familia las mejores croquetas las hago yo, aunque le fastidia a mi madre y a mi abuela, pero es así". La mejor del mundo. Pueden jugar con la forma, como las de Aurelio Morales, que dice que quieren "darle un valor añadido con forma de bellota, una bellota mimética que será una croqueta". O con el relleno, como las de Carmen Carro, que las hace "muy, muy cremosas y con mucha potencia de sabor". Otro cocinero, Jorge Lozano, afirma que "hay que jugar al límite del desastre, si la croqueta se rompe y se destroza es perfecta". Perfecta será si al probarlas no puede parar de comerlas.