Ianula ingresó en la UCI embarazada de 5 meses, sin poder respirar. Con sólo 23 semanas de gestación, el dilema de los médicos era o sacar al bebé o intentar seguir con el embarazo, con la madre en coma. Por fin apostaron por seguir con el embarazo en cuidados intensivos, de donde la madre salió tres semanas después. Marcus nació por fin sano con 2.800 gramos.