Iluminar la casa durante la Navidad es un fenómeno que ha ganado popularidad en muchos lugares, convirtiéndose en una tradición festiva que va más allá de la simple decoración y en Canarias hay gente que lo lleva a un nivel difícil de superar. Este es precisamente el caso en la isla de Tenerife, hogar de las dos residencias más festivas de Canarias. Lorenzo Barroso, del Valle de Guerra, y Montse, de Acorán, han compartido sus experiencias en los micrófonos de COPE Tenerife, destacando dos de los proyectos más emocionantes de la temporada en la isla.

Más de 50.000 bombillas de bajo consumo iluminan las fachadas de sus hogares, adornadas con cientos de decoraciones artesanales de temática navideña, fruto de meses de dedicación intensa. "Hay días en los que la energía flaquea, pero entonces recuerdas la emoción de la gente cuando viene con sus familias a ver la iluminación", comenta Montse. Lorenzo Barroso agrega: "El público es muy diverso. Inicialmente, fue la ilusión de los niños la que impulsó el proyecto, y ahora vienen personas de todas las edades".

Con el paso de los años, estas casas se han convertido en un atractivo más dentro de la ya rica programación cultural de las festividades en la isla. En el caso de Lorenzo, la tradición viene de familia, ya que su padre comenzó a decorar la casa en Navidad en 1995.