De espaldas, esposado y custodiado por varios agentes terminaba la fuga de más de 36 horas de Pedro María Ruiz Jiménez, el presunto asesino de su ex cuñada en Murchante (Navarra). Lo han localizado en una peluquería, donde pretendía cambiar su aspecto. La Ertzaintza le seguía la pista tras encontrar su coche abandonado en Legazpi. Todavía se desconoce cómo logró desplazarse hasta San Sebastián. Ahí, se alojó en una pensión donde se registró con su DNI. Gracias a eso, saltó la alerta de la policía que poco a poco iba estrechando el cerco. Por la mañana, cogió un taxi para comprar un vehículo de segunda mano pero terminaría robando un Seat León que, curiosamente, usa la Ertzaintza como vehículo camuflado. Se temía que pudiera haber pasado a Francia, pero no llegó tan lejos. En las próximas horas, pasará a disposición judicial.