Hoy cuesta respirar en Canarias. Pero si, además, le añadimos mascarillas y una intensa calima la situación se vuelve más difícil. El calor hace que la gente salga a la calle. Y muchos no cumplen con las normas. Algo que no ayuda a frenar el virus y que podría incrementar las medidas restrictivas. A la alerta roja por calor extremo, se le añade la alerta sanitaria por los contagios que siguen sin control en las islas.