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Agresión sexual

Reclaman más de 50 años por dos violaciones con horas de diferencia en Alicante

El acusado llegó a llevarse a sus dos víctimas secuestradas por distintas calles de la ciudad a punta de navaja | Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 8 de diciembre en la ciudad de Alicante

El acusado en el coche patrulla, tras su detención por las violaciones. |

Dos mujeres violadas la misma noche en Alicante con pocas horas de diferencia y cuando estaba vigente el toque de queda. Los hechos causaron una gran alarma social en la ciudad, mientras que la Policía inició una carrera contrarreloj para arrestar al culpable. La causa acaba de llegar a la Audiencia de Alicante para que se celebre el juicio y el sospechoso, que fue detenido esa misma mañana, se enfrenta a penas que suman más de cincuenta años de cárcel. Se le acusa de los delitos de agresión sexual, robo con violencia, detención ilegal y, en el caso de la segunda víctima, lesiones con empleo de armas, ya que llegó a apuñalarla en una pierna.

Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 8 de diciembre en la ciudad de Alicante. A pesar de que estaba vigente el toque de queda, el acusado llegó a llevarse a sus dos víctimas secuestradas por distintas calles de la ciudad a punta de navaja. Las dos mujeres están personadas como acusación particular, asistidas por la letrada María García Olcina.

La primera de las víctimas, de 24 años, fue abordada en la puerta de su casa a punta de navaja por el acusado, mientras le decía «cállate o te mato» arrastrándola al portal de enfrente, relata el escrito de acusación al que ha tenido acceso INFORMACIÓN. Todo empezó como un atraco, en el que el asaltante arrebató a su víctima el móvil y la chaqueta. Como la joven llevaba el pelo muy corto, inicialmente el salteador pensó que se trataba de un chico, relatan las acusaciones, por lo que le dijo que se iban «a hacer colegas» y que, si quería que le devolviera el teléfono tenía que ayudarle «a hacer la noche». Comentario que la víctima interpretó que le ayudara a cometer robos, algo a lo que ella se negó. A punta de navaja, le obligó a acompañarle por varias calles cercanas, mientras decía «vamos a hacer como que somos amigos por si pasa la policía». En ese trayecto, hasta intentó aproximarse a una señora con el falso pretexto de que iba a preguntarle por una panadería. Pero no pudo ni acercarse porque los perros se pusieron a ladrarle y éste se marchó, mientras mantenía agarrada a la víctima. Fue en ese momento cuando descubrió que su rehén era una mujer y la llevó a un garaje cercano para violarla. La agresión sexual se consumó, aunque la víctima, aún en estado de shock, logró escapar cuando vio aparecer a un vecino y le pidió ayuda.

La segunda víctima, de 52 años, fue abordada esa misma noche, sobre las seis de la madrugada mientras metía dos maletas en el coche estacionado en el garaje de su casa. También a punta de navaja, llegó a amenazarla diciendo que acababa de matar a otra chica, y la obligó a conducir por varias calles cercanas. Para hacer ver que iba en serio, llegó a acuchillarla en el muslo.

La mujer pudo gritar para pedir ayuda, cuando el agresor empezó a tocarle los pechos y a besarla. El hombre huyó con las maletas y la Policía tras una intensa investigación pudo arrestarle esa misma mañana en su casa, donde se recuperaron objetos de las víctimas.

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