Llega la hora de la verdad en la Vuelta a España 2014 con Alberto Contador como indiscutible favorito, aunque sus opositores, con Alejandro Valverde y Chris Froome a la cabeza, se agarran a la ilusión de una semana que incluye la jornada de montaña en los Ancares y a factores sorpresa que pueda ofrecer la carrera.

La Farrapona eligió a Contador, reforzado y a un paso de su tercera Vuelta, con una renta "cómoda pero no definitiva", confiado, pero seguro de que sus rivales van a tratar de quemar las naves para evitar lo que parece inevitable en los cinco días que restan en tierras gallegas.

Contador disfrutó de la segunda jornada de descanso desde la tranquilidad del líder, convencido de que serán los rivales los que tengan que llevar la iniciativa, y motivado por medirse a un Chris Froome que no tira la toalla.

El líder del Sky, a 1.39 en la general , será el enemigo número uno del español, quien tratará de evitar que le hagan "un Fuente Dé", que fue lo que le hizo él a 'Purito' Rodríguez en 2012 para ganar la Vuelta.

"Siempre motiva correr contra los mejores, porque las victorias se revalorizan, y así es como la gente se pega al televisor. Froome es un referente", dijo Contador en La Coruña.

Sabe también el de Pinto que el peligro puede llegar en Ancares, "una etapa grande en la que pueden pasar muchas cosas, aunque serán los rivales los que tengan que llevar la iniciativa".

Froome no tira la toalla y no es de los que se arrugan. El británico, "cada vez mejor, pero no súper", sueña con ganar la Vuelta, una carrera que le encanta, pero deja la responsabilidad a Contador, al que ve "extraordinario y muy difícil de batir".

No obstante Froome confía en una semana que tiene "de todo", sobre todo los Ancares, "una etapa parecida a La Farrapona", más que en la contrarreloj, ya que los últimos 10 kilómetros en Santiago no cambiarán nada.

Alejandro Valverde descansó en las afueras de La Coruña. El murciano no se descarta, quiere seguir en la pelea, si bien admite que Contador y Froome van a llevar la voz cantante. Él, a la espera de pescar en río revuelto.

Con menos expectativas se presentó ante la prensa Purito Rodríguez, siempre dispuesto a opinar y expresarse con claridad. El catalán fue claro.

"Yo me planteo intentar ganar una etapa, ya que el podio está difícil. Una victoria sería un premio para el equipo, para todos, y creo que la merecemos", dijo.

Tras la segunda jornada de descanso, la Vuelta regresa con una etapa "pestosa" por la costa, entre Ortigueira y La Coruña, donde el viento puede dar algún susto que otro en los kilómetros finales cuando la carretera cambia de orientación.

El jueves espera una jornada con doble paso por el Monte Castrove, con final explosivo para rebañar un puñado de segundos.

Pero la jornada reina de Galicia llega el sábado. El examen final que dice Froome. El Alto de Folgueiras de Aigas será el aperitivo antes de los Ancares, con 12,7 kilómetros y rampas de hasta el 18 por ciento.

Y el domingo, fin del peregrinaje en Santiago con la minicronometrada individual de 10 kilómetros, en la que todo debe estar decidido.