La isla de Gran Canaria recibió 1.605.000 turistas extranjeros entre los meses de enero y junio de 2007, lo que supone una reducción del dos por ciento sobre los 1.648.000 llegados a la Isla en el mismo periodo del año anterior. Estos datos, aunque negativos, mejoran los de la isla de Tenerife, que en el primer semestre del año perdió más de 90.000 turistas extranjeros, lo que supuso un cuatro por ciento menos de visitantes.
El consejero de Turismo del Cabildo grancanario, Roberto Moreno, señaló que se trata de un "ligero descenso" que "no es nada alarmante", dado que el incremento en la llegada de turistas peninsulares está produciendo "un efecto de equilibrio". Moreno se mostró confiado de cara a los próximos meses y exhibió con satisfacción los datos de ocupación hotelera en julio, de los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Mogán, que rondan el 81 %.
El consejero del Cabildo insular presentó ayer el nuevo plan de promoción de la isla redonda, diseñado por el Patronato de Turismo, bajo el lema "Gran Canaria, ahora y siempre". Moreno destacó que se trata de una campaña abierta, en la que han intervenido diversas administraciones, además de los empresarios, fruto de un compromiso asumido por la institución "tras un inicio de agosto horrible".
Durante el acto, el máximo responsable del área de Turismo de la corporación insular aprovechó para adelantar que el Cabildo tiene previsto actuar contra los alojamientos hoteleros que se encuentran fuera de la legalidad. Éstos suponen entre un 15 y un 20 % del total de las camas ofertadas en el sur de la Isla, señaló Moreno.
Del mismo modo, el consejero exigió al Gobierno autonómico medidas, "que vayan más allá de las subvenciones", para paliar las deficiencias de las zonas turísticas de Gran Canaria. Moreno considera urgente la aprobación del Estatuto de Municipios Turísticos, para que el sur de la Isla pueda hacer frente al número de visitantes que recibe, "que es hasta cinco veces mayor que su población censada".