Blog 
Si las miradas hablaran
RSS - Blog de Dimas Gallardo

El autor

Blog Si las miradas hablaran - Dimas Gallardo

Dimas Gallardo

Desinquieto y soñador.

Sobre este blog de Sociedad

Una mezcla de crítica, siempre constructiva, y de arte. Una suerte de experimento postmoderno para situarnos en el mundo actual a través de la humanidad de la consciencia, si es que esto puede convivir en armonía en la misma frase.


Archivo

  • 04
    Abril
    2017

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Sociedad Las Palmas

    De la Suciedad a la Sociedad


         No sé cuando, pero hace mucho tiempo el mal venció al bien, el odio venció al amor y la ambición encontró al poder como su fiel amigo inseparable. En el caso del organismo social al que pertenecemos, hemos asistido a un problema severo de separación e independencia cada vez mayor de este respecto de su consciencia colectiva, producida precisamente por unos cambios bruscos en la base de este organismo (en la sociedad) y que provienen indudablemente de la reorganización de los valores de la superestructura de esta consciencia colectiva social que es manipulada por la suciedad y que no son representativos de la forma de vida que nos hace humanamente felices. Una vida llena de ambición, de prisas, de celos, de sumisión, de miedo, de poder corrupto, de competencia, de muerte, de consumo, de dolor…

        El organismo social está siendo víctima de los efectos secundarios de un modelo de vida impuesto por agentes internos a ella. Agentes que no se definen como parte de la masa social que sostiene al organismo sino que a lo largo de muchos años y debido a la compartimentación y cada vez mayor hermetismo, hegemonismo ideológico y corrupción de sus motores de sustento han agudizado la brecha y tendido puentes adquiriendo un inmenso protagonismo precisamente sobre el control del resto del organismo social que se ha visto históricamente superado por una utilización desmesurada e indebida del poder que han ido acumulando estos agentes.

        Estos agentes separados de la sociedad, pero que no por ello son ajenos al organismo, se sirven de multitud de estrategias para amedrentar nuestro ánimo y coaccionar nuestra capacidad de libre pensamiento, evitar la organización de las masas y garantizar la acumulación del poder en sus manos. Ejemplo de ello es el modelo de vida neoliberal que empezó a despuntar en la década de los 70, donde nuestras vidas pasan a ser controladas definitivamente por el capital desenfrenado e internacional, dependiendo para vivir únicamente de la posesión de lo que ellos llaman dinero, pero que yo llamo crimen. Para asegurarse de que este sistema triunfa, LA SUCIEDAD (los agentes separados de la sociedad) debe crear estrategias de dominación de las masas, estrategias combinadas que causan verdaderos estragos en la consciencia individual de cada persona anulándola, borrando sus valores, su moral y su ética para inculcarnos los valores, la moral y la ética neoliberal de la acumulción, la competencia, la ignorancia y el consumo mediante la utilización indebida de las telecomunicaciones, las estrategias políticas de privatizaciones, austeridad y recortes, la deuda internacional, la inflación, la tasa de paro “natural”, la promesa de un sistema de bienestar, la globalización de la vida y la economía, el control de la educación, el control total de los medios de producción ya sea por parte privada o pública y la venta y el uso de la información de los ciudadanos en un mercado global digital para que la publicidad y los organismos estatales de represión puedan actuar sobre cada individuo de forma directa o indirecta.

       Uno de los efectos secundarios y probablemente uno de los mayores que lleva sufriendo la humanidad durante varios siglos, sobre todo en las ciudades, es la pérdida total de un sentido común espiritual que lo conecte con la naturaleza y le haga formar parte intrínseca de ella, dando paso al sentimiento de pertenencia con el todo que pueda dar sentido a nuestras vidas. Hoy día el sentido común espiritual está oculto por multitud de obstáculos y trucos que presenta el estado de bienestar donde se pasa del sentido común espiritual al sentido común material dominado por un pensamiento burocrático trastornado del que solo pueden salir conclusiones y decisiones confusas y caóticas que nunca dejan satisfecho. Un sentido común materialista donde la consciencia de la sociedad está siendo continuamente manipulada mediante el control de factores claves en el proceso natural de vida de las personas. Una invasión constante de nuestra libertad como individuos y como comunidad, un asalto descarado contra toda forma alternativa que se oponga a sus planes de dominación en cualquiera de los sentidos.

         Así, la consciencia colectiva del organismo social al que pertenecemos se ve directamente afectada por esta tormenta de cambios en el paradigma socio-cultural de la era del capitalismo salvaje desatada en su seno de comprensión, de fraternidad, de humanismo, de amor a la madre tierra y de humildad. Una tormenta que pretende arrasar con todo para poder construir sobre las ruinas de la historia y el recuerdo un castillo de arena para que vivan entre sus frágiles paredes los ganadores de esta carrera de ratas. Un paradigma socio-cultural construido sobre los cimientos de una economía alimentada por la sobreexplotación de la energía fósil que ha permitido multiplicar los beneficios del capitalismo durante más de un siglo.

        Ahora la sociedad se queja enferma, agotada de tanto trabajar a un ritmo forzado, inhumano e irracional, presionada por la suciedad internacional que reclama el pago de una deuda ajena al pueblo, una deuda contraída por la propia suciedad naconal durante una carrera de fondo que nunca trajo el nivel de felicidad que pretendía alcanzar al llegar a una meta difusa y borrosa en el espacio tiempo. Una meta que se solapa hoy en día con el nuevo paradigma socio-cultural de la era de las telecomunicaciones y la tecnología avanzada. Una meta que alarga la carrera de fondo que habíamos comenzado a correr a principios del siglo XIX con la revolución industrial, revolución que nunca llegó a todos los países y que nunca se desarrolló de forma coherente y respetuosa ni con el medio ambiente ni con la sociedad trabajadora que la hacía posible para el beneficio sobretodo de unos pocos empresarios y gobiernos.

        El organismo social agoniza cada vez más, enfadado y alejado de su consciencia colectiva y de su sentido común espiritual, agoniza cada día siendo más consciente de las consecuencias de un modelo impuesto a base de bombas, manipulación y represión. La sociedad empieza a ver la suciedad que asoma por debajo de la alfombra y que salpica manchando de sangre, sudor y lágrimas las cadenas que se hacen cada vez más visibles en nuestros tobillos. La sociedad empieza a ver las secuelas en el planeta Tierra, en la Madre Tierra, que deja a su paso el huracán neoliberal allá donde vaya. El organismo social está cada vez más dividido en esclavistas y esclavos, ¿no crees?

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook