El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, planteó ayer la conveniencia de que la UE haga "una emisión de eurobonos" de forma "inmediata" en el caso de que el Reino Unido decida en referéndum abandonar la Unión Europea. El ministro, que participó en las jornadas organizadas por el Círculo de Economía en Sitges (Barcelona), se refirió así al referéndum convocado en el Reino Unido para el 23 de junio.

Si el Reino Unido se inclinara por dejar la UE, habría que dar "un salto adelante en la federalización de los países que compartimos" el euro, opinó el ministro, que a continuación recordó que los EEUU nacieron "cuando 13 colonias decidieron mutualizar la deuda" contraída durante la Guerra de Independencia.

En el caso de que el Reino Unido decida permanecer en la UE, aunque con un estatus especial, el ministro opinó que habría que aprovechar el compromiso del Reino Unido de "no obstaculizar" que la UE pueda seguir dando pasos hacia su integración.

Asimismo, el titular de Exteriores comentó que si el Reino Unido dejara de formar parte de la Unión Europea, habría dos años de margen para negociar un acuerdo de "libre comercio", pacto que dio por supuesto que se acabaría sellando. En cualquier caso, García-Margallo opinó que "no van a variar mucho las cosas" en caso de el Reino Unido abandonara la UE, dado que este país no forma parte del espacio Schengen y tampoco participa el mecanismo europeo de rescate, el llamado Mede.

Durante su intervención, el ministro aseguró que el proyecto de construcción europea se empezó a torcer a partir del tratado de Maastricht, en los años noventa, mientras que el exministro de Exteriores Josep Piqué, presente entre el público, le respondió a continuación que, a su entender, el origen del problema cabe buscarlo en el "fallido proyecto" de Constitución europea y en la ampliación de la UE al este de Europa.

García-Margallo aseguró, en esta línea, que la Constitución europea no le gustaba, porque no resolvía problemas como el de la "unión monetaria", y aseguró que el futuro pasa por diseñar "una Europa a varias velocidades", en la que los países que lo deseen puedan avanzar hasta constituir unos "Estados Unidos de Europa".