Los rugidos de las motos animaron el pasado fin de semana Costa Teguise con la II Feria de la Moto Isla de Lanzarote, que organizó el club de motos Kiowa Riders en colaboración con la Concejalía de Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Teguise.

Una quincena de expositores de Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife participaron en el evento, que visitaron más de 3.000 personas, según estimaciones de Kini Martínez y Javi Bastida, directivos de Moto Club Kiowa Riders.

Aunque la crisis se ha notado en la venta de motos, vestimentas y accesorios a lo largo de todo el año en los comercios especializados en ese sector, la pasión por las dos ruedas no ha dejado de latir en la familia motera conejera.

El mecánico Roberto Bastida aseguró que "ahora la gente opta en mayor medida por intentar aguantar con la moto que tiene antes de comprar otra nueva y acude a por repuestos o los cambios de aceite y filtros para realizar el mantenimiento".

Los precios de las motos que estaban a la venta en Costa Teguise oscilaban entre los 900 y 14.999 euros, aunque también hubo piezas que los dueños tienen como auténticas joyas. Es el caso de la Yamaha de Javi Bastida, en la que ha invertido cerca de 30.000 euros en customizarla a su gusto, con la ayuda de Kini. "El 90% de los repuestos son reciclados, que hemos comprado en Europa y Estados Unidos. Solo el chasis y el motor son originales", dijo Javi.

Los moteros reclamaron a las instituciones que mejora el asfalto y la protección de las carreteras para incrementar la seguridad de los usuarios de dos ruedas.