El Partido Popular ha elaborado su primer argumentario interno del año enumerando una veintena de "disparates" que, a su entender, ha cometido el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en temas como el aborto, el 'chivatazo' a ETA, la huelga de jueces o la subida del paro. Según recalca, esto "nunca" habría sucedido con Mariano Rajoy.

En el citado documento, el PP acusa al Ejecutivo socialista de "permitir el despido libre de más de un millón de españoles en un sólo año; criminalizar a los empresarios; permitir más de un millón de hogares con todos sus miembros en el paro; dilapidar 8.000 millones de euros en el Plan E-ngaño; y permitir que el 43 por ciento de los jóvenes que quieren trabajar no encuentren empleo".

Además, achaca al gabinete socialista haber aumentar un 24 por ciento el número de altos cargos, promover la prohibición de anuncios en TVE "en plena crisis", permitir que el déficit del Estado "sea cinco veces superior al previsto", "subir impuestos a las clases medias y trabajadoras", suprimir las ayudas a la compra de primera vivienda o "vetar en el Congreso todo debate sobre las propuestas de la oposición para sacar a España de la crisis".

En el mismo argumentario, el PP critica que el Gobierno haya "ampliado el aborto en contra de su programa electoral y del sentir mayoritario", convertir a España en el único país occidental donde a su juicio se ocultan a la opinión pública las estadísticas sobre delincuencia, "emplear los resortes del Estado para perseguir a la oposición democrática" o "amenazar con el cierre de paginas web sin mandato judicial".

Además, el primer partido de la oposición reprocha al Ejecutivo que "impida la investigación del chivatazo a ETA en el bar Faisán", anuncie la retirada de tropas de Kosovo sin contar con los aliados de España o que haya provocado "la primera huelga de jueces de la democracia". Igualmente, destaca que Zapatero hiciera un cambio en su Ejecutivo "al año de ser elegido" o que perdiera las elecciones europeas estando en el Gobierno de España.

El PP concluye el argumentario resaltando que "ninguno de estos disparates habrían sucedido con un gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy, como nunca sucedieron mientras estuvo en el gobierno de José María Aznar".